Archivos del mes: 15 enero 2019

Nuestra necesidad del Salvador

El modelo divino-evangelismo

Mensajeros de Cristo

Éxodo 20

1 Y HABLO Dios todas estas palabras, diciendo: 2 Yo soy JEHOVA tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. 3 No tendrás dioses ajenos delante de mí. 4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

La iglesia de Cristo es una sola. Está formada por los redimidos de todos los tiempos y lugares. De esta manera Israel es la Iglesia de Dios y la iglesia es Israel. Somos un solo pueblo. 

Dios dice a su pueblo que no debemos tener dioses ajenos, ni hacernos imágenes de Él, mucho menos de dioses falsos, ya que nuestra misión es ser mensajeros suyos al mundo que nos rodea y necesita conocer al Señor. Dicho en otras palabras, su iglesia somos su imagen a la humanidad. 

NUESTRO REDENTOR PERFECTO. 

Nos libró de la esclavitud del pecado y la muerte eterna.Dios libertó a Israel de una esclavitud de 400 años en Egipto, una nación fuerte. Lo hizo con demostración de su poder a través de maravillas. El Señor fue movido por su amor y fidelidad a su Palabra. De la misma forma Dios nos rescató de la esclavitud y muerte espirituales por su misericordia y con su poder irresistible. Fuimos conquistados por Cristo. 

Nos adoptó como sus hijos. Muchos reyes liberan a pueblos para convertirlos en sus esclavos. Dios rescató a los israelitas para hacerlos su nación especial, su familia. Por eso, tres meses después de su salida de Egipto les dio leyes para darles identidad como hijos del Señor. Los esclavos son considerados y tratados como animales, una vez liberados necesitan recobrar su identidad y dignidad; Dios hizo esto con su pueblo al darles su ley moral escrita. Nosotros fuimos adoptados como hijos de Dios por medio de Jesucristo, el Señor es nuestro Padre y nos da confianza para clamar Abba(Papá-Papito) Padre. Nuestra identidad está en Cristo, ya no somos esclavos, sino Hijos amados de Dios.   

Nos dio una familia y herencia eterna. Muchas personas que son puestas en libertad vuelven a delinquir para regresar a la cárcel porque no tienen familia, ni una casa para vivir. El Señor ya tenia una tierra preparada para su Pueblo Israel, de manera que no tenía necesidad de regresar a Egipto. En Cristo recibimos una familia que es la iglesia y somos herederos de Dios, tenemos una casa eterna en el reino de Dios. Es un lugar maravilloso. No tenemos que regresar al mundo en busca de compañía, Cristo nos ha dado un hogar hermoso, por eso es nuestro Perfecto Redentor. 

EL DIOS ÚNICO, VIVO Y VERDADERO. 

Existe por sí mismo. El Dios de Israel, el Señor de la iglesia es eterno, nadie le creó, sino que Él hizo de la nada todas las cosas. Algunos se atreven a decir que el hombre creó a Dios. Es verdad que los pueblos han creado infinidad de dioses, que son imperfectos como sus creadores (ver notas al final sobre los dioses falsos). El Dios Verdadero revelado en las Escrituras es Perfecto, existe por sí mismo, es Infinito y Soberano, está sobre todos y nadie prevalece contra Él. Nuestra vida está segura en el Señor, si Él por nosotros, ¿quién contra nosotros?, Romanos 8.38. 

Es Espíritu puro. Dios no tiene cuerpo, por eso no debemos hacer imágenes de Él. Es Espíritu puro-libre. Libre de miembros o partes, libre de vejez y muerte, libre de corrupción, libre de pecado y maldad. Del Señor sólo procede toda dádiva y don perfecto. En la creación se encuentran patrones que nos muestran el sello de Dios, pero nada se compara al Señor, es una falta representar al Creador con lo creado. Dios es libre de maldad, todo lo que hace es bueno. Permite situaciones que son difíciles y no siempre comprendemos, pero todo es para nuestro bien, Romanos 8.28.  

Jamás cambia. Los ídolos son presentados como cambiantes, sus imágenes cambian, se corrompen y necesitan reparación, porque son dioses falsos. Nuestro Señor es inmutable, no cambia, permanece igual en todas sus perfecciones, es inmutable al grado de que en Él no hay sombra de variación, Santiago 1.17. Aunque nosotros cambiamos, Dios permanece fiel a su Palabra y promesas.  Por lo tanto, el Señor es confiable. 

NUESTRA CABEZA. 

Nos sustenta y cuida. ¿Por qué otra razón Dios pide a su pueblo que no haga imágenes de Él? Porque el Señor ya tiene un cuerpo. Israel es el cuerpo de Dios, por medio de este pueblo, muchas gentes conocen la grandeza del Señor. La Iglesia es el cuerpo de Cristo. El Señor Jesús es la Cabeza de todos los redimidos, significa que Él nos sustenta en todos los aspectos y nos cuida para presentarnos a Él sin manchas, ni arrugas. 

Nos dirige. Jesucristo es nuestra Cabeza porque nos gobierna. Lo hace por medio del Espíritu Santo y de su Palabra revelada. Por eso es muy importante ser perseverantes en la lectura y meditación de la Palabra de Dios. Recordemos que en ella encontramos principios prácticos para superar toda situación en la vida diaria. 

Somos testimonio al mundo. La creación, la Biblia y el pueblo de Dios damos testimonio al mundo de la existencia y veracidad de Dios. La preservación de la iglesia en medio de muchas pruebas predica al mundo la verdad de Jesucristo. Juan 20.27, el Señor le dijo a Tomas que metiera su dedo en sus manos traspasadas y su mano en su costado para creer en Él. Las personas que quieran una evidencia de Cristo pueden mirar y tocar el cuerpo de Cristo para creer, es decir, tienen el testimonio de la iglesia transformada, tienen las pruebas de lo que Jesús ha hecho en nuestra vida. 

Hermanos: 

Dios nos rescató para su gloria, para que todos seamos sus mensajeros. No debemos ser mensajeros, sino que ya lo somos, es un declarativo del Señor. Ser mensajeros de Cristo es una bendición porque:

Le da sentido y propósito a nuestra vida. 

Nos permite experimentar el poder de Dios.

Nos da el gozo de ver cómo el Señor rescata a otros por medio de nuestro testimonio. 

Nos libra de entretenernos en cosas que no son provechosas. 

Nos ayuda a crecer en nuestra vida espiritual. 

Pensemos en formas para cumplir nuestra misión de ser mensajeros del Señor al mundo:

Regalar la Palabra de Dios en cumpleaños o momentos especiales a amigos, compañeros y familiares. 

Obsequiar libros con contenido bíblico. 

Publicar textos evangelísticos en el perfil de nuestras redes sociales. 

Invitar a alguien a tomar los alimentos para presentarle el mensaje de salvación.

Dar buen testimonio. 

No decir malas palabras…

DESCRIPCIÓN DE ALGUNOS DIOSES FALSOS

Zeus

El hijo menor de Cronos y Rea, es el líder de los dioses que viven en el monte Olimpo. Él impone la justicia y el orden lanzando relámpagos construidos por los cíclopes. Zeus tuvo muchas esposas y asuntos con diosas, ninfas y humanas.

Afrodita

El nombre de la diosa del amor significa “nacida de la espuma”, porque decían que había surgido del mar. Afrodita es la más bella de las diosas. A pesar de ser esposa de Hefesto, tuvo varios casos con dioses como Ares y Hermes y también con mortales.

Apolo

El dios de la luz (representada por el Sol), de las artes, de la medicina y de la música es hijo de Zeus con una titán, Leto. En la juventud, era vengativo, pero después se convirtió en un dios más tranquilo, usando los poderes para curación, música y previsiones del futuro.

Ares

El terrible dios de la guerra es otro hijo de Zeus y Hera. ¡En el campo de batalla puede matar a un mortal sólo con su grito de guerra! Padre de varios héroes – humanos que están protegidos o hijos de dioses, Ares todavía se ha convertido en uno de los amantes de Afrodita.

Tlazoltéotl:

Es la diosa de la inmundicia y de los amores ilícitos. Patrona de la incontinencia, del adulterio, del sexo, de las pasiones, de la carnalidad y de las transgresiones morales. Era la diosa que eliminaba del mundo el pecado (y a su vez lo provocaba) y la más relacionada con la sexualidad y con la Luna.

Huehuecóyotl:

Es un dios fiestero, incluso se decía que instigaba guerras entre humanos para aliviar su aburrimiento. Es es el dios del destino, de la danza y de los deseos mundanos. En el Códice Borbónico es representado como un coyote bailando con manos y pies humanos, acompañado por unos platillos.

Mayáhuel:

Diosa del maguey, por ello de la embriaguez. Era relacionada con la mala suerte, los que nacían en un día asociado a su fiesta habrían de terminar mal.

A %d blogueros les gusta esto: