Archivos del mes: 24 septiembre 2018

¿Qué haces aquí, Elías?

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¿Qué haces aquí, Elías?

1 Reyes 19.

En algún momento de nuestra vida todos nos alejamos un poco o mucho del ministerio al que el Señor nos llamó. Aun los grandes hombres de Dios han pasado por esta situación.

ANALICEMOS UN EPISODIO EN LA VIDA DE ELÍAS.

El profeta dio un buen golpe a la idolatría en Israel, demostró que sólo Jehová es Dios, por medio del fuego que consumió el holocausto y destruyó a los profetas de Baal.

Sin embargo, no tuvo los resultados deseados. No hubo avivamiento espiritual en Israel y la reina Jezabel le avisó que se encargaría de matarlo. Elías huyó hacia el sur, a tierra de Judá, fuera de la jurisdicción de los malvados Acab y Jezabel.

Se echó bajo un arbusto y deseó morir. Allí, Dios envió un ángel para sustentar al profeta. El ángel tocó a Elías para despertarle, no era suficiente sólo hablarle. Le indicó que se levantara y comiera; le preparó una torta que estaba las brasas, calientita, también le dio agua.

Después de comer el profeta volvió a dormir, señal de que Elías estaba muy desalentado, por lo tanto el Ángel de Jehová le tocó para despertarlo y le ordenó que se levantara y comiera porque le restaba gran camino. Elías terminó la comida que había quedado o la nueva que el Ángel preparó y de manera literal emprendió una larga caminata de 40 días y noches hasta llegar a Horeb. “El profeta quedó más que preparado para hacer un maratón”.

En Horeb se metió a una cueva y el Señor le preguntó: ¿Qué haces aquí, Elías? Ese no era el lugar al que Dios llamó al profeta. La respuesta de Elías puede presentarse en esta paráfrasis: “Es que todo se acabó, no tiene caso seguir en Israel, el pueblo quebrantó el pacto, sólo quedo yo como profeta, no tiene sentido seguir”.

El Señor pidió a su siervo que saliera de la cueva para darle un mensaje. Le mostró un poderoso viento, luego un terremoto, después un fuego, pero Dios no estuvo en estas manifestaciones. Al final el profeta presenció un silbido suave y entendió que allí estaba el Señor por lo que cubrió su rostro.

Dios volvió a preguntar: ¿qué haces aquí, Elías? El mensaje fue el siguiente: “recuerda que no siempre me manifiesto de formas llamativas, a veces lo hago con un soplo apacible, pero nunca dejo de actuar, ¿seguirás aquí, Elías?”.

El Señor indicó a su siervo que no había llegado el fin, Elías aun tenía actividades por realizar: Ungir a un nuevo rey para Siria e Israel y a un nuevo profeta. Además, Dios tenía siete mil personas fieles a Él, Elías no estaba solo.

El profeta regresó a Israel para continuar con su ministerio, aunque el peligro persistía, ya que él entendió que el Señor estaba con sus siervos y su pueblo.

APLICACIONES PARA NUESTRA VIDA.

Algunas veces después de un momento cumbre (predicar un buen sermón, realizar un retiro espiritual o un culto especial) nos sentimos desalentados porque no tenemos una buena respuesta. Sólo vemos un momento de emoción y no acontece el avivamiento deseado. Incluso enfrentamos reacciones negativas, como regaños y críticas no constructivas.

Dios permite estas situaciones para hacer de nosotros hijos humildes. Es muy fácil caer en la soberbia sin que nos demos cuenta. Elías llegó a pensar que era mejor que sus padres y maestros, por lo tanto, el Señor trabajó en él para llevarlo a la humildad. La soberbia es peligrosa porque deja a Dios fuera, el soberbio dice: “mi trabajo, mi esfuerzo, mis dones”, ¿y el Señor?

Dios quiere que seamos humildes para derramar su gracia en nuestra vida, pero desea que estemos desalentados todo el tiempo. Él nos ha dado al Espíritu Santo para proveer consuelo y fortaleza a nuestro corazón. Tenemos que levantarnos para comer y beber el sustento espiritual que el Espíritu de Dios tiene para nosotros en las Santas Escrituras y en la oración.

El Señor es Fiel y Todopoderoso, por lo tanto su obra no sucumbirá, permanecerá a través de los siglos y en medio de las adversidades.

¿Qué haces aquí, Elías, Juan, Pedro, Andrés…?

¿Estás lejos del lugar al que el Señor te llamó?

¿Qué tienes que hacer?

  • Levántate y come. Lee tu Biblia y has oración, acude a las reuniones con la iglesia para recibir el alimento espiritual.
  • ¿Estas en la cueva? Sal y observa la obra del Señor en su pueblo, Él hace cosas maravillosas, no deja de actuar. A veces está en el silbido apacible, pero nunca deja de estar con nosotros. Motivo suficiente para perseverar.
  • ¿Sigues desalentado? Recuerda que las cosas no han terminado, este no es el fin. Aun tienes muchas cosas por realizar.
  • Busca compañeros. No tienes que ser el Llanero solitario en la Iglesia, has compañeros de ministerio. Elías encontró apoyo valioso en Eliseo.
  • Regresa al lugar, al ministerio y responsabilidades que Dios te dio. Si el camino es largo, retorna y has pierna, no te detengas.

Hermanos:

Elías retomó su ministerio y continuó con fidelidad hasta que el Señor le transportó al cielo en un carruaje de fuego.

De igual manera seamos fieles a nuestro Dios hasta el momento en que Él nos llame a su presencia o Jesucristo nuestro Redentor venga a las nubes por nosotros y nos transporte al reino celestial en un estado incorruptible.

Servid a Jehová con alegría

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Anc. Gob. Carlos Alberto Rojano Cruz

DIA DE LA UNION DE SOCIEDADES DE ESFUERZO CRISTIANO DEL PRESBITERIO NACIONAL DE LA CIUDAD DE MEXICO

La verdadera libertad

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“Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará” Juan 8.32.

El testimonio de los liberados de la opresión, por ejemplo, de los que fueron rescatados de los centros de concentración nazis, es que después de terminada su cautividad, no se sintieron felices, ya que se enfrentaron a la situación de no tener a dónde ir.

Cuando Dios nos liberó de la esclavitud, esto no sucedió, el Señor ya tenía un lugar para nosotros, una familia que es la Iglesia. De la misma manera que después de la liberación de Israel de Egipto, el Señor tenía para su pueblo una tierra que fluye leche y miel. Sólo el Señor Jesús da “verdadera libertad”.

EL TRASFONDO HISTÓRICO, Juan 8.33.

Los judíos se encontraban bajo el dominio de Roma.El emperador había asignado a un gobernador o procurador en la parte sur, en Judea, el más conocido fue Pilato. En el norte había establecido a un rey extranjero, Herodes, hijo del malvado Herodes de Mateo 2. Las Palabras de nuestro Señor son verdaderas; Israel no era libre. Los judíos respondieron a Jesús que ellos no servían a nadie; ¿tan rápido se olvidaron de los publicanos que eran la evidencia del yugo romano?

En el terreno de lo espiritual Israel tampoco era libre.Eran esclavos del pecado y la muerte eterna. Los judíos vivían engañados, ellos creían que eran salvos por sus obras, oraciones y el conocimiento de la Ley de Dios; pero nada de esto salva. También pensaban que por ser hijos de Abraham en automático eran salvos, pero no es así; más tarde el Señor por medio de Pablo en la carta a los Romanos explicó que ser hijos de Abraham en la carne no salva, Romanos 4 y 9.

De la misma manera, muchos piensan que son libres, pero en realidad no lo son, están esclavizados por el pecado. Las personas sin Cristo suelen decir que son libres, y que no quieren llevar la vida cristiana, una vida de prohibiciones. Sin embargo, la vida en Cristo es de libertad. Jesucristo nos libera de la esclavitud del pecado, de los vicios y sus terribles consecuencias, que son la miseria y muerte eterna. Sólo quienes creen en Cristo como su Salvador son libres. Los que le rechazan continúan esclavizados por el pecado.

POR EL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD, Juan 8.36; 14.6.

¿Qué es la verdad? La verdad es Jesucristo, Él es la verdad porque es Dios quien no miente. Dios que no cambia, por eso siempre es la verdad. Dios es absoluto, por eso es la verdad, ninguna de sus palabras es relativa. Jesús dice: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”, Juan 14.6.

Para conocer a Jesucristo,es necesario reconocer y arrepentirnos de nuestros pecados. También se requiere creer en Jesús como el único Salvador de nuestros pecados y condenación eterna. Es importante decirle a Jesucristo que nos salve porque creemos en Él, en su sacrificio y resurrección para liberarnos de cada uno de nuestros pecados.

Al ser rescatados por Jesucristo,es necesario mantener una comunión o relación con Él, por medio de la oración y lectura cotidiana. Así conoceremos más a Jesús. Este conocimiento del Señor nos ayudará a confiar más en Él y superar las adversidades de esta vida terrenal.

LIBERTAD QUE CRECE, 2 Corintios 3.17,18.

Desde el momento en el que por la gracia divina creemos en Cristo como nuestro Salvador, somos libres; libres del pecado y del tormento eterno. Pero quedan residuos de nuestra condición pecaminosa; por eso necesitamos crecer en la libertad.

El apóstol Pablo nos dice que donde está el Espíritu de Dios, allí hay libertad, y que somos llevados de gloria en gloria. Por lo tanto, las cadenas de pecado no deben volver a nuestra vida. Hay pecados como el orgullo, el chisme, la envidia, la autoconfianza, que se arraigan en la iglesia. Escuchamos decir: “así soy, no voy a cambiar”. Sin embargo, Cristo nos llamó a libertad.

Tampoco debemos permitir que permanezcan en nuestra vida las cadenas de los malos hábitos, por ejemplo: la impuntualidad, irresponsabilidad, la apatía a las actividades de la iglesia y falta de compromiso.

HERMANOS:

Los cristianos por gracia de Dios vivimos una vida de libertad. Por eso también apartamos para el Señor el primer día de la semana. Cada vez que nos reunimos para adorar a nuestro Dios, proclamamos al mundo que somos un pueblo libre; podemos descansar sin que nos falte el alimento o el vestido.

Los libres no podemos ser indiferentes a la esclavitud espiritual de muchas personas; debemos compartir el evangelio de salvación con nuestros prójimos, para que conozcan a Cristo, crean en Él y sean libertados del pecado y la muerte eterna.

La relación más importante

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Dependencia victoriosa

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“DEPENDENCIA VICTORIOSA”

Génesis 32

  1. Y levantóse aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.
  2. Tomólos pues, y pasólos el arroyo, é hizo pasar lo que tenía.
  3. Y quedóse Jacob solo, y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba.
  4. Y como vió que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y descoyuntóse el muslo de Jacob mientras con él luchaba.
  5. Y dijo: Déjame, que raya el alba. Y él dijo: No te dejaré, si no me bendices.
  6. Y él le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob.
  7. Y él dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel: porque has peleado con Dios y con los hombres, y has vencido.
  8. Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y él respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre? Y bendíjolo allí.
  9. Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar Peniel: porque vi á Dios cara á cara, y fué librada mi alma.
  10. Y salióle el sol pasado que hubo á Peniel; y cojeaba de su anca.
  11. Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy día, del tendón que se contrajo, el cual está en el encaje del muslo: porque tocó á Jacob este sitio de su muslo en el tendón que se contrajo.

El 24 de marzo de 1820 nació Fanny Crosby, en los Estados Unidos. A las 6 semanas de vida, perdió la vista debido a un mal procedimiento aplicado a sus ojos. Sin embargo, esto no fue una razón para que ella tuviera una vida sin frutos o triunfos. Fue profesora para ciegos y escribió 8000 himnos. Entre ellos el 212 de nuestro himnario “En Jesucristo Mártir de Paz”.

El patriarca Jacob también enfrentó una condición difícil que no esperaba, y que Dios transformó en una bendición en su vida; a través de ella aprendió a depender del Señor y ser un vencedor con el poder de Jehová.

OBSERVACIONES A NUESTRO PASAJE

1.Jacob regresó de Harán con su familia y bienes, sabía que se encontraría con su hermano Esaú, quien continuaría enojado con él, por tomar su bendición con un engaño.

2.Jacob envió aviso a su hermano de su regreso y le informó de su gran hacienda con el propósito de hallar gracia, es decir, que Esaú apaciguara su ira al saber que Jacob tenía muchas riquezas que podía compartir.

3.Los mensajeros informaron a Jacob que su hermano venía a recibirle con 400 hombres. El patriarca se angustió mucho, parecía que Esaú se acercaba con un ejército para destruirlo en venganza por su abuso.

4.Jacob hizo lo correcto, oró al Señor para que le librara de Esaú. Sin embargo, no confió con plenitud en Dios, ya que además de organizar a su pueblo en dos cuadrillas; envió a su hermano un presente de 580 animales en tres grupos, con el propósito de calmar su furia.

5.Jacob y su familia estaban a la rivera del rio Jaboc, que desemboca en el río Jordán, entre el mar de Galilea y el mar muerto, en el lado oriental. Allí pasaron la noche, pero Jacob se levantó para enviar el presente a su hermano. Luego volvió a interrumpir su descanso para llevar a sus mujeres, hijos y posesiones al lado sur del río Jaboc, él se quedó solo. Jacob no podía dormir, no era para menos, en unas horas todos serían exterminados.

6.Un Varón luchó con Jacob hasta que aparecieron los primeros rayos del sol; fue el Ángel de Jehová; Él dislocó el muslo del patriarca, por lo que quedó herido y incapacitado por el resto de su vida terrenal. La gente dice: “no te metas con Samsón a las patadas”, pero esta lucha no era con Samsón, sino con el Omnipotente Señor. Jacob fue vencido, pero su derrota significó triunfo.

7.Jacob no dejó al Ángel del Señor hasta recibir su bendición; ahora incapacitado la necesitaba más que nunca, él aprendió la lección. La bendición consistió en un cambio de nombre y de vida. Jacob significa usurpador y en verdad él había sido un hombre que con engaños, mañas y astucia había conseguido muchas cosas; aquella noche pensaba librar a su familia con su estrategia. Dios enseñó a Jacob que sus recursos eran nada, sólo Él podía librarle, a partir de ese momento, el patriarca aprendió a depender y confiar sólo en el Señor. Por eso fue llamado Israel que significa: “Dios gobierna”, “el que lucha con Dios” o “príncipe de Dios”.

8.La bendición de aquel Varón reveló a Jacob su identidad, el Ángel de Jehová, el Dios Vivo y Verdadero. De acuerdo a la enseñanza de las Escrituras, sabemos que es la Segunda Persona de la Trinidad, el Hijo de Dios, nuestro Señor Jesucristo. Jaboc celebró ver a Dios y ser librado, ya que nadie puede ver a Dios y vivir; pero por medio del Hijo, de Jesucristo, tenemos la gracia de ver y conocer a Dios para vida eterna, Éxodo 33.20; Juan 14.9; Hebreos 1.1,2. Por eso Jacob llamó aquel lugar Peniel que significa “el rostro de Dios”.

9.La lesión de Jacob no se resolvía con reposo, masajes, ni medicamentos, él quedó cojo de por vida. Esta condición fue una victoria, un medio que le llevó a depender del Señor como su Salvador, Proveedor, Protector y Sostén en todo momento. ¿Qué podía hacer Jacob para salir bien de su encuentro con Esaú, si estaba herido? El único camino fue depender del Señor.

10.En memoria de este importante acontecimiento hasta el día de hoy, los judíos no comen el tendón que se contrajo. Dios es tan maravilloso que transforma las tragedias en bendiciones, para que en lugar de llorar por ellas las recordemos con alegría. Gracias a aquella experiencia la descendencia de Jacob se llama Israel.

11.Después que Jacob aprendió la lección, el Señor le libró de su hermano Esaú, sin hacer uso de la estrategia de su siervo. Jaboc y su hermano tuvieron un encuentro amistoso. De la misma manera, la dependencia de Dios nos hará vencedores.

APLICACIONES PARA NUESTRA VIDA

Como Jacob, enfrentamos situaciones muy difíciles, algunas de ellas atentan contra nuestra vida. Oramos, sin embargo, no siempre ponemos toda la confianza en el Señor, ya que pensamos resolver los problemas con los recursos que tenemos.

Dios en su amor, llega a nuestra vida para enseñarnos a depender de Él. Toca nuestro muslo y lo disloca. Permite una enfermedad crónica; un divorcio; la partida del cónyuge, padre, hermano; la pérdida de un buen trabajo; el cierre de una empresa. Situaciones con las que vamos a vivir el resto de nuestra vida terrenal.

El Testimonio de Israel nos enseña que estas dificultades deben ser nuestras más grandes victorias. Son un instrumento para confiar y depender de Dios de manera total. Son la oportunidad para ver su mano poderosa que sostiene nuestra vida y nos conduce al triunfo.

¿Por qué es necesario aprender a depender sólo en el Señor? Porque fuera de Dios todo es vanidad, es nada, no podemos hallar verdadero refugio. Además, Él quiere que evitemos experiencias que lastimen y perjudiquen nuestra vida espiritual.

Es como si saliéramos de casa con niños pequeños. Y ellos nos dijeran: “puedes soltarme, me está cuidando Superman, Batman o el hombre araña”. Desde luego que no soltaríamos su manita, porque estos personajes nada son, si los dejáramos a su cuidado les podría pasar algo malo, incluso perderse. Dios no quiere que confiemos en el dinero, los humanos, el trabajo, los bienes materiales, porque son un falso apoyo; si confiamos en ellos seremos lastimados. Sólo debemos confiar en el Señor.

Demos gracias al Señor por las situaciones que enfrentaremos por muchos días, son el instrumento divino para que seamos vencedores.

HERMANOS: Cerremos esta reflexión con el testimonio del apóstol Pablo, 2 Corintios 12:

7 Y porque la grandeza de las revelaciones no me levante descomedidamente, me es dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezcasobremanera. 

8 Por lo cual tres veces he rogado al Señor, que se quite de mí. 

9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo. 

10 Por lo cual me gozo en las flaquezas, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias por Cristo; porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso. 

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