Gracia en navidad

Mateo 1. 2,3,5,6,17,21-23.

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Gracia significa un regalo que se da a quien no lo merece. La salvación, es decir, la bendición der adoptados como hijos de Dios y recibir una herencia en el reino del Señor, se recibe de Dios por medio de su gracia, pues nadie merece ser salvo.

La navidad es una historia de gracia, veamos algunos aspectos de la gracia divina en el capítulo primero del evangelio de Mateo. A algunos hermanos les parece que los pasajes con genealogías no tienen mucho sentido, pero son muy importantes e interesantes.

PORQUE DIOS NO DESECHÓ A LOS PECADORES, 2, 3, 6, 17.

La vida de Abraham y su familia estuvo llena de pecados, sin embargo Dios no les desechó, les salvó por gracia y les dio del privilegio ser el pueblo a través de quien nos dio al Mesías Salvador .

Abraham, 2. Perteneció a Ur de los caldeos, una ciudad idólatra, lo que nos indica que él practicó este pecado. Mintió al decir que su esposa era su hermana. No esperó al Señor al tener un hijo con la sierva de su esposa. No obstante, Dios le salvó.

Judá, 3. Bisnieto de Abraham, fue quien tuvo la idea de vender a su hermano menor José para deshacerse de él y sus sueños. Mintió a su padre Jacob al llevarle a la deducción que José había muerto. Tuvo relaciones sexuales con la mujer que había sido esposa de su hijo. Sin embargo, el Señor le redimió.

David, 6. Fue rey de Israel; entre otros pecados, cometió adulterio con Bethsabé y además mató a su marido. Pero Dios le salvó por gracia y no quebrantó su promesa hecha a David, de que tendría un reino para siempre por medio del Mesías.

El reino del sur, Judá, 17. El pueblo de Judá cayó en idolatría y fue deportado a Babilonia en el 606 a. C. La nación se corrompió, reyes, sacerdotes y profetas fueron deportados a la tierra de los caldeos; pero una vez que se arrepintieron, Dios les restauró, y regresaron a su herencia en el año 536 a. C. Dios no destruyó a Judá, le salvó por gracia.

La iglesia. Los miembros de la iglesia de Cristo, fuimos salvos por gracia. Recordemos que estábamos muertos en delitos y pecados, merecíamos la ira divina. Sin embargo, Dios por su gran amor nos salvó por medio de Cristo, y sólo por gracia.

 PORQUE EL SEÑOR INCLUYÓ A LOS GENTILES, 5.

Rahab. La esposa del israelita Salmón fue una mujer cananea. La Palabra de Dios nos enseña que Rahab era ciudadana de Jericó en Canaán. Se dedicó a la prostitución y es seguro que participó en la adoración idólatra de su pueblo que incluía el sacrificio de niños. Ella debió morir con todos los habitantes de Jericó, sin embargo, Dios la salvó en compañía de su familia, por medio de Cristo, simbolizado en el cordón rojo que ató en la ventana de su casa.

Ruth. Fue una mujer moabita que se casó con un israelita y enviudó. Era extranjera por lo que no debía ser tomada por esposa por ningún hijo de Israel. Pero Dios la salvó y le permitió formar una familia con Booz un varón trabajador, poderoso y temeroso del Señor. Su historia es una hermosa historia de gracia.

Nuestro testimonio. La mayoría de los redimidos por Cristo de estos tiempos somos gentiles, no pertenecemos al pueblo de Israel en la sangre, pero sí por la fe. Dios envió a su Hijo para salvar tanto a judíos como a gentiles. Por la gracia de Dios ya no somos extranjeros, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios (Efesios).

PORQUE DIOS NOS DIO A SU HIJO, 21-23.

 Para pagar nuestros pecados. El Mesías vino para salvarnos de nuestros pecados por eso fue nombrado Jesús que significa Salvador. Jesucristo llevó nuestros pecados sobre sí y los pagó con sus sufrimientos y muerte en la cruz ocupando nuestro lugar. Cuando un bebé nace deseamos y oramos para que Dios lo guarde de padecimientos. Sin embargo, el Señor Jesús se encarnó para salvarnos con su muerte cruenta y resurrección, cuán grande es la gracia de Dios.

Nacido de mujer. El Hijo de Dios fue engendrado por el Espíritu Santo en el vientre de María cuando ella era virgen. Al no ser engendrado por ningún hombre pecador, Jesucristo estuvo libre de todo pecado para lavar nuestras maldades. Vemos que la gracia de Dios obra con inteligencia, de una manera perfecta y eficaz.  Cristo es Dios y hombre, nuestro perfecto Salvador.

Dios con nosotros. La salvación significa que pertenecemos a la familia de Dios, y que tenemos un lugar seguro en su reino eterno. En tanto llegamos a nuestra morada celestial, ya disfrutamos de la presencia transformadora del Señor en nuestra vida, por eso Jesucristo es Emmanuel, es decir, Dios con nosotros. Cristo siempre está con nosotros para cuidar nuestra vida.

 HERMANOS:

Mateo 1 nos muestra que la navidad o el nacimiento de nuestro Salvador, es una manifestación de la gracia de Dios. También nos recuerda que nada puede frustrar el plan divino, tampoco su Palabra, ni promesas. Disfrutemos de la gracia del Señor que produce paz en nuestra vida. Demos gracias a Dios por su gracia y compartamos la gracia que hemos recibido.

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