Archivos del mes: 25 agosto 2017

Como piedras vivas

EDIFICADOS COMO PIEDRAS VIVAS

1 Pedro 2.1-5.

1 DEJANDO pues toda malicia, y todo engaño, y fingimientos, y envidias, y todas las detracciones, 2 Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud: 3 Si empero habéis gustado que el Señor es benigno; 4 Al cual allegándoos, piedra viva, reprobada cierto de los hombres, empero elegida de Dios, preciosa, 5 Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables á Dios por Jesucristo.

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Los españoles gastaron mucho dinero para investigar cómo hacer fértil el desierto. Encontraron que la mejor manera es colocar piedras, pues ellas guardan la humedad necesaria para que las plantas nazcan y crezcan. Las piedras son importantes por eso la Palabra de Dios nos dice que debemos ser edificados en su Iglesia como piedras vivas.

SE REQUIERE LIMPIEZA DE LAS PIEDRAS, 1. DEJANDO pues toda malicia, y todo engaño, y fingimientos, y envidias, y todas las detracciones, 

En una construcción las piedras deben estar limpias, se debe quitar de ellas el exceso de tierra, o basura para que queden bien unidas, y los cimientos o paredes sean firmes.

De igual manera nosotros al ser redimidos por Cristo fuimos lavados de nuestros pecados, y añadidos o edificados en la iglesia del Señor. Cada uno de nosotros como creyentes en Jesucristo como nuestro Salvador somos una piedra en la obra de Dios.

Debemos recordar que aún no somos perfectos, quedan en nosotros residuos del viejo hombre. Por eso la Palabra de Dios nos exhorta a dejar de una vez por todas los pecados que ensucian nuestra vida; esta amonestación tiene el sentido de cambiar de ropa, lo cual no se hace en episodios, en un acto dejamos la ropa sucia para ponernos la limpia.

Debemos dejar la malicia o maldad; el engaño, fraude o mentira; el fingimiento o la hipocresía; la envidia, y las murmuraciones o desacreditaciones. Debemos ser cristianos buenos, de verdad, sinceros, alegres del bienestar de nuestros hermanos y fieles a otros cristianos.

SE NECESITA ALIMENTACIÓN ESPIRITUAL, 2,3. Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud: Si empero habéis gustado que el Señor es benigno; 

Debemos desear el alimento espiritual como niños recién nacidos.  Los bebés lloran, gritan por su alimento, hasta obtenerlo. Nosotros debemos buscar con necesidad, con gran interés el alimento para el alma. El recién nacido recibe su leche sin criticar si está fría o caliente, si está ligera o cremosa. Debemos aprender a dejar de perdernos el mensaje de la Escritura por fijarnos en cosas triviales como si el predicador mueve mucho los brazos o no la hace; o si hace muchos gestos o es muy serio.

El recién nacido recibe calostro, la mejor leche. La Palabra de Dios es lo mejor que podemos recibir para el crecimiento en nuestra vida espiritual. Por eso como piedras vivas debemos leer, meditar, memorizar y examinar todos los días la Palabra de Dios. Si lo hacemos podremos velar por que la leche espiritual siempre se dé sin engaño, pura como el Señor la ha revelado en su Palabra.

Nuestra motivación para alimentarnos y crecer en la gracia salvadores es la bondad del Señor. Hemos probado que Dios y su Libro Santo, son buenos para todo aspecto de nuestra vida. Si meditamos siempre en la Palabra del Señor seremos como el buen árbol, Salmo 1.

EDIFICADOS EN CRISTO, 4. Al cual allegándoos, piedra viva, reprobada cierto de los hombres, empero elegida de Dios, preciosa,

Cristo es la Piedra viva, la única Roca de Salvación. Despreciada de los hombres por la naturaleza humilde de Jesucristo en su primera venida; pero elegida y puesta por Dios para ser el fundamento de la Iglesia redimida. La verdadera iglesia no está fundada en un hombre común, sino en Jesús quien es Dios y Hombre.

El apóstol Pedro disuelve todo pensamiento que lleve a considerarlo como el fundamento de la iglesia. Sólo Cristo es la roca de salvación porque Él es la Piedra que fue herida para que tengamos vida.

Jesucristo es una piedra preciosa, es decir de un valor incansable y que el Padre en su gracia ha puesto en nuestro corazón. No debemos avergonzarnos de Cristo, aunque el mundo lo desprecie; no debemos ser soberbios, pero sí debemos sentirnos muy bendecidos de ser vasos de barro con el Tesoro del Señor en nuestro interior.

PARA UNA CASA ESPIRITUAL, 5 Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables á Dios por Jesucristo.

El Espíritu Santo nos santifica para ser cada día más como Jesucristo. Por eso nosotros debemos ser piedras vivas. Piedras edificadas sobre la gran Roca que es Cristo. Es decir, cristianos fuertes, firmes, que crecen todo el tiempo, que resisten y salen victoriosos en la tempestad. No cristianos sensibles, sentimentales, que ante la primera y leve adversidad se alejan del Señor y su iglesia.

La morada especial de Dios. Naos es el término que Pedro usa y se empleaba para referirse al lugar santísimo. Debemos ser piedras vivas para ser edificados como la morada de Dios, de modo que el Señor se manifieste al mundo por medio de nuestras vidas. También debemos ejercer el sacerdocio que el Señor Jesús nos ha dado para ofrecer nuestra vida como una ofrenda a Dios, así como nuestra adoración en amor y gratitud al Señor.

Sólo por medio de Cristo nuestra adoración es agradable a Dios.  De nosotros mismos nada puede llegar a la presencia de Dios ni ser aceptable porque es imperfecto y contaminado de pecado. Pero Cristo es nuestro Intercesor y por medio de Él nuestra adoración es agradable al Padre. Todo debemos hacerlo para el Señor y por Él, o en su Nombre.

HERMANOS:

¿Cómo somos en la iglesia? ¿cómo arena o como piedras?

¿Qué tipo de piedras somos, vivas o muertas?

¿Qué templo somos, uno que está siendo edificado, o quizá uno que se ha detenido?

Seamos piedras vivas en la gran obra de Dios.

NUESTRA ÚNICA AUTORIDAD

“LAS SAGRADAS ESCRITURAS NUESTRA ÚNICA AUTORIDAD”

2 Timoteo 3.

16 Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia,

17 Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra.

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Un padre prometió a su hijo que cuando se titulara en su profesión le regalaría un automóvil. Cuando llegó este día, el joven recibió una Biblia en su caja, por lo que se enojó con su papá y dejó de hablarle durante el resto de su vida. Después de muchos años, aquel hijo sacó la Biblia y al revisarla encontró dentro de sus páginas la factura de un automóvil. Muchas veces nos sucede algo parecido: perdemos grandes bendiciones al mantener nuestra Biblia cerrada. En esta ocasión analicemos un poco este interesante tema: “Las Sagradas Escrituras nuestra única autoridad”.

 POR EL TESTIMONIO DE DIOS QUIEN ES LA VERDAD.

La autoridad de la Palabra de Dios no depende de ningún hombre ni de la iglesia. Tampoco fueron los concilios quienes le dieron autoridad a la Palabra de Dios. El Pueblo de Dios solamente hizo un reconocimiento de los libros Inspirados y dejó fuera del canon los que no lo son ya que tienen errores y enseñanzas ilógicas, por ejemplo, el libro de Tobías que dice que los demonios se ahuyentan al quemar vísceras de pescado.

Muchas personas han dicho que sus escritos son Palabra de Dios, pero con la Biblia es diferente, porque es ella quien nos dice que es la Palabra del Señor. La autoridad de las Escrituras depende de Dios quien dice que ellas son su Palabra y son verdad, Juan 17.17, 2 Pedro 1.21, 1 Juan 5.9. Las Escrituras son los 66 libros, 39 del A.T., y 27 del N. T. La congruencia de su mensaje; la veracidad de sus profecías; la sabiduría de sus principios, son evidencia de que son Palabra divina.

Un falso maestro dice que cuando Pablo escribió “Toda Escritura”, esta frase incluye a los libros apócrifos que la Septuaginta incluyó en la traducción del Antiguo Testamento a la lengua griega. Pero esto es totalmente falso, los libros apócrifos no son la Escritura porque tienen errores históricos y doctrinales. Por lo tanto, tampoco se debe llamar a estos libros Deuterocanónicos porque no hay segundo canon, son libros apócrifos o de origen desconocido.

Por otra parte, la completa seguridad de la veracidad, inerrancia, y autoridad de la Palabra de Dios, es obra del Espíritu Santo en el corazón de los creyentes, 1 Corintios 2.10-14. Por ello no debe escandalizarnos el menosprecio del mundo a las Escrituras. Hasta que el Espíritu Santo toque sus corazones entenderán, verán que la Biblia es la Palabra de Dios. Nuestro deber es darles testimonio y orar por ellos.

EN LOS TRIBUNALES O GOBIERNO DE LA IGLESIA

En realidad, quien gobierna a la Iglesia es el Espíritu Santo el Vicario de Cristo, o quien está ahora con nosotros en lugar del Señor. El Espíritu Santo habla en las Escrituras Hechos 28.25. Los oficiales de la Iglesia somos administradores, pero no los dueños, ni jefes de la Iglesia.

Por lo tanto, los oficiales debemos cumplir nuestro ministerio en obediencia y con la guía de la Palabra de Dios. Los acuerdos que se toman deben ser Bíblicos, no deben estar en contra de algún principio de la Palabra de Dios. El ejercicio de la disciplina debe realizarse conforme al procedimiento bíblico; en base a las enseñanzas de la Palabra de Dios; y con las Santas Escrituras, como se dice: “Con Biblia en mano”, de tal forma que se tenga un resultado poderoso. Los oficiales debemos ser cuidadosos de que la doctrina en la exposición de los mensajes, y la liturgia que se usa en los cultos, sean conforme a la enseñanza de la Palabra de Dios.

La iglesia no debe ser conducida por tradiciones, mandamientos de hombres contrarios a las Escrituras, ni por el contexto cultural. En la cultura que nos rodea no es malo tener una pareja del mismo sexo, divorciarse por cualquier causa, practicar abortos, drogarse, celebrar a los muertos, entre otras cosas; sin embargo, Dios dice que son pecado, por lo tanto, no debemos practicar estas cosas.

EN NUESTRA VIDA DIARIA

Muchos hermanos no leen la Palabra de Dios porque piensan que sus enseñanzas no son para la vida práctica de todos los días. Sin embargo, en las Escrituras encontramos a Cristo como el único y suficiente Salvador de nuestras vidas del pecado y la condenación. Y tenemos enseñanza para cada situación de nuestra vida desde que fuimos engendrados hasta la eternidad.

La Palabra de Dios debe conducir nuestros pensamientos, palabras y acciones diarias. No los pensamiento o frases de lo políticos, de los religiosos, o de nuestros amigos de las redes sociales. El Señor promete una vida próspera si meditamos en su Palabra todo el tiempo, Salmo 1.

 Todo lo que el Señor nos manda en su Palabra es sabio y funcional para nuestra vida personal y familiar. Por eso las Escrituras deben ser la autoridad en nuestra vida, no los consejos de los compañeros o amigos. Por ejemplo, Dios manda a los maridos a amar a su mujer, Efesios 5.33; cuando cumplimos esto, es resultado es el respeto de la esposa, esto propicia un círculo de amor y respeto. Los principios divinos funcionan para tener una vida personal y familiar próspera.

 HERMANOS:

  • Es necesario que volvamos a la Palabra de Dios.
  • Adquiera una Biblia que pueda leer bien.
  •  Adopte un plan de lectura de la Palabra de Dios, para leerla de forma completa.
  • Medite, memorice, estudie; pero sobre todo practique la Palabra de Dios, aplíquela en su vida diaria.

 La oración de quien no oye las Escrituras es abominable a Dios, Proverbios 28.9.

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