Días de prueba en día de gloria

DIAS DE PRUEBA TRANSFORMADOS EN DIAS DE GLORIA

15

“Porque Mardoqueo judío fue segundo después del rey Assuero, y grande entre los judíos, y acepto a la multitud de sus hermanos, procurando el bien de su pueblo, y hablando paz para toda su simiente” 

Esther 10.3.

Se dice que las palabras escritas son planas. Sin embargo esto no ocurre con la Biblia. La Palabra de Dios mueven nuestros sentimientos, emociones, y acciones. Esto ocurre cuando leemos el libro de Esther. Nos alegramos, enojamos, sorprendemos, al ir leyendo las cosas que ocurrieron en aquellos tiempos, al ver cómo Dios transformó días de prueba en días de gloria y alegría.

TODO ES PARA BIEN, 2.16,17.

La Palabra de Dios nos dice que el monarca del imperio medo persa era Assuero, a quien se identifica en la historia universal como Jerjes (485-465 a. C.), que significa gobernador de héroes. Fue un rey enérgico y poderoso. Él fue quien enfrentó a los 300 soldados de Leónidas en las Termópilas. Los judíos estaban bajo el mando de Jerjes, pero esto fue para bien pues Dios lo usó para librarlos de la exterminación.

Jerjes hizo un banquete para mostrar su riqueza y poder, esta fiesta duró medio año. Algunos historiadores dicen que esto se realizó antes de ir a la guerra contra los griegos. Al final el rey mandó traer a la reina Vasthi, para mostrar su belleza, pero ella no acudió. Entonces fue destituida como reina. Este suceso fue para bien, pues Dios preparó el camino para el nombramiento de una nueva reina.

Se dice que después de regresar sin poder conquistar a los griegos y sin una esposa reina, Jerjes fue motivado con la elección de una nueva reina. Por ello pasaron 4 años de la destitución de Vasthi a la elección de Esther. Que Adassa (mirto) o Esther(estrella) fuera elegida y amada por Jerjes, no fue casualidad, fue preparado por Dios, para bien;  pues ella tuvo una participación muy importante en la historia del pueblo judío. Las Escrituras nos dicen la verdad, todo ayuda a bien, Romanos 8.28.

LA ADVERSIDAD EN BENDICIÓN, 8.10.11.

Jerjes engrandeció a Aman, un funcionario del reino; por lo que todos se postraban ante él, meno Mardoqueo (hombre pequeño), primo de Esther. Esto generó en Amán, un odio hacía los judíos, por lo que con engaños consiguió que Jerjes autorizara el exterminio de los judíos el 13 del mes 12.

Cuando Mardoqueo informó a Esther este terrible plan, la reina hizo lo correcto; pidió que los judíos ayunaran durante tres días, naturalmente que también debían orar, para que ella hallara gracia ante Jerjes. Dios escuchó el clamor de su pueblo y cuando Esther, sin ser llamada por el rey, fue al patio del palacio, halló gracia ante Jerjes, él extendió su cetro, y la reina pudo invitar al rey a un banquete, con la petición de que también asistiera Amán.

En el segundo día de banquete, Esther reveló al rey que su pueblo sería destruido, y esto la incluía. Jerjes se enojó mucho al saber que Amán había tramado esto con mentiras. La Biblia nos dice que Amán fue ahorcado. Y el rey hizo un nuevo edicto en donde se autorizó a los judíos defenderse de sus enemigos, y tomar sus bienes. Así lo hizo el pueblo de Dios los días 13-15 del mes 12.

APRENDIENDO DE LAS FALLAS, 3.1, 9.25-28.

Las Escrituras nos dicen que Amán era agageo, es decir amalecita. Recordemos que Dios mandó al rey Saúl, destruir a Amalec, de forma completa. Él no lo hizo. Años después un después un descendiente de Amalec, puso en peligro al pueblo de Dios. Esto nos enseña que debemos obedecer al pie de la letra a Dios. De lo contrario las consecuencias son terribles.

Los judíos habían aprendido que ante la adversidad, de inmediato debemos acudir a Dios en oración y ayuno, de esta manera Él se manifiesta con poder. Sus padres en la adversidad acudieron en busca de los reinos, y de los ídolos, lo que les trajo la amarga consecuencia de la deportación. Aprendamos esta lección.

Los antiguos judíos ignoraron las fiestas de Dios, por ello también fueron llevados cautivos a babilonia. Vemos que al ser librados del exterminio, los judíos establecieron los días 14 y 15 del mes 12 de cada año como fiesta del Purim, que significa suertes. No quiere decir: “dio la casualidad de que fuimos librados”; sino “Dios en su providencia encausó las cosas a nuestro favor”. Aprendamos de esto. No dejemos de celebrar la fiesta del día del Señor. Cada primer día de la semana, nos reunimos para celebrar al Señor. Nos gozamos de ser un pueblo libre del pecado, y la condenación eterna, por medio de la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Celebramos que somos un pueblo libre, que podemos descansar un día, y no nos hacen falta los ingresos de este tiempo.

HERMANOS:

El libro de Esther nos enseña que Dios es Omnipotente para transformar las pruebas en días de bendición. En este libro no se menciona a Dios directamente, pero vemos su obra perfecta.

Nuestras pruebas pueden ser días de fiesta, si dependemos del Señor en oración, ayuno, y lectura de su Bendita Palabra.

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