El bautizo del Señor Jesús

“EL ESPÍRITU SANTO EN LA VIDA Y OBRA DEL SEÑOR JESUCRISTO”

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MIERCOLES                                          “EL BAUTIZO DEL SEÑOR JESÚS”

TEXTO: Mateo 3.13-17

PROPÓSITO: Enseñar que el Señor Jesús fue bautizado de Juan como un símbolo del Bautizo del Espíritu Santo, para Ungirle de poder en su ministerio terrenal. Y que nosotros somos bautizados como símbolo de que hemos sido lavados por el Espíritu Santo con la sangre de Jesucristo. Para motivar a los que aun no han sido bautizados a que cumplan con este privilegio.

INTRODUCCIÓN: La palabra bautizo, ha sido transliterada, del griego al español. En español decimos “yo bautizo”; en griego se dice “baptizo”; como vemos no se ha traducido. La palabra Bautizo, tiene varios significados: lavar, mojar, rociar, sumergir. Pero se emplea más en el sentido de lavar. Hoy veremos que el Señor Jesucristo también fue bautizado, y aprenderemos el propósito de este acto.

EL BAUTIZO DE JUAN, 13-15.

Los judíos tenían la tradición del bautizo, o lavamiento, de las manos y objetos, no solamente como un acto de higiene física sino también de purificación espiritual; por eso mientras se lavaban las manos elevaban oración. Recordemos que los discípulos fueron criticados por comer sin lavarse las manos, Marcos 7.1-4. Cuando Juan comenzó su ministerio predicando arrepentimiento de pecados porque el reino de los cielos se ha acercado,  preparando así el camino para el Señor Jesús; usó el bautizo o lavamiento en agua para los arrepentidos, como una figura del bautismo que el Señor Jesús establecería más adelante.

El Señor Jesús se trasladó de Galilea al desierto de Judea donde Juan bautizaba, para ser bautizado. Entendiendo Juan que Jesús es Dios, se reusaba bautizarle. Nos preguntamos, ¿por qué Jesús fue a Juan para ser bautizado, si él no tenía pecado?. Jesús no fue bautizado para ser lavado de pecados, sino como él dijo para cumplir toda justicia o ley de Dios, Mateo 5.17. La Palabra del Señor nos enseña que los reyes, profetas y sacerdotes debían ser ungidos con aceite para iniciar su oficio, 1 Reyes 19.15-16; Éxodo 30.30. Jesús sería ungido no con aceite, sino por el Espíritu Santo; el bautizo de Juan a Jesús fue un símbolo del bautizo del Espíritu de Dios. Por eso se llama al Señor Jesús, el Mesías o Cristo, que significa Ungido.

Así el Señor Jesucristo fue bautizado por Juan en el río Jordán. Algunos dicen que el Señor fue sumergido y que por eso el bautismo cristiano debe hacerse por inmersión. Pero si la forma fuera determinante para dar validez al bautismo, la Palabra de Dios lo especificaría. Como hemos dicho, la palabra bautizo, tiene varios significados. Y en todo caso la Palabra de Dios nos da luz sobre el bautismo por rociamiento, por las siguientes razones: 1, Israel fue bautizado por rociamiento en el mar rojo, 1 Corintios 10.2; 2, la sangre de los becerros, que simbolizó la sangre de Cristo, se rociaba sobre el pueblo, Hebreos 9.19; 3, el Espíritu Santo, vino al Señor Jesús y a la iglesia, de arriba, en figura de rociamiento, Marcos 1.10, Hechos 2.3.  Pero como ya lo dijimos la forma no es determinante; lo importante es que se realice en en nombre de la Trinidad, Mateo 28.19.

POR EL ESPÍRITU SANTO, 16-17.

En el momento que el Señor Jesucristo fue bautizado en el Jordán, los cielos fueron abiertos, y el Espíritu Santo descendió como paloma sobre Él. Esto fue para ungir al Señor, entre otros, con los propósitos siguientes: 1, facultarle para iniciar sus oficios. 2, darle poder para predicar la Palabra de Dios, y realizar milagros. El Espíritu Santo descendió como paloma, para anunciar: 1, Gracia. La paloma desciende de forma lenta en comparación del águila que lo hace de forma abrupta. Cristo vino lleno de gracia, para librarnos de la dureza de la ley. 2, Sustitución. La paloma era el ave aceptada como sacrificio; Cristo vino para morir en nuestro lugar. 3, Paz. La paloma es símbolo de paz, Cristo vino para reconciliarnos con Dios y darnos paz, Romanos 5.1.

También se escuchó la voz del Padre que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento. El bautismo también es una señal de identidad. Como podemos ver el bautizo del Señor Jesús, también sirvió para anunciar su identidad, Él es el Hijo amado de Dios. Son una satisfacción para nosotros las palabras: “en el cual tengo contentamiento”; porque significan que todo marchaba bien, Jesús estaba cumpliendo bien la voluntad de su Padre, estaba realizando bien su misión. El bautizo del Señor Jesús nos recuerda que él vino para que nosotros seamos lavados de todo pecado. Y es grato saber que el Señor cumplió de forma perfecta con este propósito.

Jesús es el Hijo amado de Dios. Para que nosotros seamos agradables a Dios, para que él tome contentamiento en nuestras vidas, necesitamos de Jesucristo. Solamente si el Hijo de Dios mora en nosotros, podremos agradar al Padre Celestial. No es por medio de obras que se agrada a Dios, ni de una vida religiosa; sino por medio de Jesucristo. Ninguna persona sin Cristo es agradable a Dios, Efesios 1.6.

ANUNCIÓ EL BAUTIZO PARA NOSOTROS, Juan 1. 29-34.

Juan el Bautista, tuvo la misión de preparar el camino para el Señor. Su bautizo fue una figura del bautismo que el Señor estableció después. Por ello es que los que fueron bautizados por Juan, volvieron a ser bautizados, Hechos 19.1-5. Juan reconoció y enseñó que él solamente era el precursor de Jesús. En Juan 1.29-34, podemos ver que el Bautista reconoció la divinidad de Jesucristo, y que él bautizaría con Espíritu Santo.

El bautizo del Señor Jesucristo fue también un anuncio del bautizo por el Espíritu Santo para nosotros. Antes de ascender nuestro Salvador, estableció el bautismo en el nombre de la Trinidad, como un símbolo de que los creyentes son bautizados-lavados por el Espíritu Santo de sus pecados, Marcos 16.16. El Espíritu Santo nos bautiza o lava de nuestros pecados con la sangre de Cristo, en el momento que nos llama eficazmente, cuando nos regenera, implanta vida en nosotros, nos lleva a arrepentimiento de pecados, pone fe para que creamos en Cristo; y aplica a nuestra vida el pago que Jesucristo hizo de todos nuestros pecados.

El bautizo con agua que se administra a los creyentes, es un símbolo de lo que el Espíritu Santo ya hizo la vida de los hermanos. Sirve para confirmar la fe, y para afirmar la nueva identidad de los bautizados; somos hijos de Dios, pertenecemos a la familia del Señor. Se realiza en el nombre de la Trinidad porque cada una de las Personas divinas participan activamente en el plan de redención. El Padre nos dio a su Hijo; el Señor Jesús murió y resucitó pagando nuestros pecados. El Espíritu Santo, aplica la obra de Cristo en nuestras vidas y nos sostiene hasta llegar a las moradas eternas.

HERMANOS: El Señor Jesucristo fue bautizado para ser dotado de poder por el Espíritu Santo y llevar a cabo la obra de Redención en su muerte y resurrección.

Somos salvos porque hemos sido bautizados por el Espíritu de Dios. Pero si alguno no ha sido bautizado con agua en el nombre de la Trinidad, como un símbolo del lavamiento del Señor. Está pasando por alto un privilegio muy especial. No se prive de esta bendición

Si ya hemos sido bautizados por el Espíritu Santo, y se nos ha administrado el bautismo cristiano, vivamos conforme a nuestra identidad, somos hijos de Dios, criados en Cristo para buenas obras, Efesios 2.10.

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