LO MÁS VALIOSO QUE TENEMOS

1000px-Thesimsburglar

LO MÁS VALIOSO QUE TENEMOS

Mateo 10. 28-31.

“Y no temáis á los que matan el cuerpo,

mas al alma no pueden matar:

temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.

¿No se venden dos pajarillos por un cuarto?

Con todo, ni uno de ellos cae á tierra sin vuestro Padre.

Pues aun vuestros cabellos están todos contados.

Así que, no temáis: más valéis vosotros que muchos pajarillos”.

Todos los días hay más personas víctimas de robo. Dios tiene poder para protegernos de la delincuencia, como muchas veces lo ha hecho; pero así mismo en su soberanía el Señor a veces permite que también sus hijos sufran el robo de algún bien; incluso hay hermanos que han perdido la vida en medio de un asalto.

Ante esta situación es necesario reflexionar en lo más valioso que tenemos.

LA VIDA QUE DIOS NOS DA

¿Qué es lo más valioso en este momento? La vida que Dios nos da es lo más valioso. Es muy importante que en verdad creamos esto; de manera que si alguna vez Dios por un propósito que tenga para nosotros permite que seamos asaltados, valoremos la vida y no las cosas materiales que tenemos. Muchas personas al dar más valor al automóvil, celular, computadora o cartera, y defender estas cosas han sido heridos, y otros fueron asesinados. Un experto en seguridad dice que en un asalto debemos valorar la vida y dar delincuente el bien material que puede reponerse.

Nuestra vida es de un valor tan grande que Dios envió a su Hijo a este mundo miserable, para pagar nuestros pecados con sus sufrimientos, muerte y resurrección. Nuestra vida vale la sangre de Jesucristo el unigénito de Dios.

Somos de un valor alto para el Señor que él tiene un cuidado detallado de nuestra vida. Si Dios cuida de los pajarillos de tal manera que ni uno de ellos cae si no es la voluntad del Señor; mucho más cuidará de nosotros porque para él valemos más que muchos pajarillos. Nosotros no sabemos cuantos cabellos tenemos, pero el Señor lo sabe, es decir cuida cada aspecto de nuestra vida porque valemos mucho para él.

Ahora que somos salvos en Cristo, que tenemos la presencia de Dios en nuestro corazón, somos como un vaso de barro con un tesoro en su interior. Ciertamente nuestra vida es breve y frágil, como un vaso de barro, pero valiosa porque tenemos el tesoro de la presencia del Señor y de la Salvación, así como de muchos dones que acompañan a la gracia de Dios, como la fe, el amor, la paz.

Ningún ladrón nos puede robar lo de más valor que es Dios en nuestro corazón y la salvación que nos ha dado. Un empresario que había tenido una pérdida importante, abrumado, fue a ver a su pastor. Le dijo al ministro: Pastor, lo he perdido todo. El pastor le respondió: siento tanto que haya perdido a Dios. El empresario, respondió: No he perdido a Dios. el pastor dijo: siento mucho que haya perdido su salvación. El hermano contestó: No he perdido la salvación. El pastor agregó: lamento que haya perdido la fe. El otro dijo: no he perdido la fe. ¿Entonces qué ha perdido? El empresario entendió que había perdido algo temporal; pero aun conservaba lo más valioso.

ES LO QUE DEBEMOS COMPARTIR

Lo más valioso que tenemos: Dios y la vida eterna, son un tesoro inagotable y que por lo tanto podemos y debemos compartir. ¿Qué le estamos dando a nuestra familia?

A veces creemos que le estamos dando lo más valioso a nuestros hijos. Hasta decimos: “que ellos tengan lo que yo no tuve”. Les damos celulares, tabletas, consolas, viajes, la mejor ropa. ¿pero realmente esto es lo más valioso que tenemos para dar? Si le damos a un hijo estas cosas, pero no le presentamos a Cristo, ¿en verdad le hemos dado algo valioso?

Lo de más valor es lo que debemos compartir con nuestros seres amados. Entonces debemos darles el evangelio, mucho amor, fe, debemos enseñarles a confiar en Dios, a perdonar, a orar, a leer la Palabra de Dios, a practicar la bondad. De modo que nuestros hijos sean realmente ricos en Dios. Hay gente tan pobre que solo tiene dinero.

HERMANOS:

Un ladrón puede quitarnos bienes materiales, y arrebatarnos hasta la vida. Pero ni el ratero más sofisticado puede robarnos a Dios, ni la salvación, la fe, el amor, ni los dones que el Señor nos ha dado.

Lo más valioso es también lo más seguro que Dios nos ha dado. Por eso el Señor nos pide hacer tesoros en los cielos, donde ladrón no hurta, ni el orín corrompe.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: