Archivos del mes: 30 octubre 2015

LEMA Y PLAN DE TRABAJO 2016.

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Dios mediante para el año 2016, nuestro lema será “CRECIENDO JUNTOS”, Discipulando a la Iglesia.

Por medio de mensajes dominicales, y temas en las organizaciones, abordaremos temas de la vida cristiana para recordar los fundamentos de ser cristiano y cómo vivir en el Señor; de manera que crezcamos en la Palabra de Dios.

El H. Consistorio propone lo siguiente:

  1. Plan de lectura de la Palabra de Dios en un año.
  2. Discipulado activo.
  3. Actividades en conjunto
  • Aniversario de la Iglesia
  • Navidad

Les pedimos que se enfoquen en estas dos actividades. No saturemos la agenda de actividades.

Presentaciones:

Creciendo juntos

Plan de Trabajo Iglesia

La muerte de acuerdo a la Biblia

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¿QUÉ ES LA MUERTE? Muerte: del hebreo mut, del latín mortis y  griego tánatos.

Para entender el concepto de la muerte debemos saber que la Biblia nos enseña que Dios hizo al hombre con dos elementos; uno material y otro espiritual. El material es el cuerpo, que podemos ver, tocar. El elemento espiritual es el alma que es el aliento de vida inmaterial e inmortal. Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente”, (Génesis 2.7).

La Biblia nos habla de la muerte en tres sentidos; la muerte física,  la muerte espiritual, y la muerte eterna o muerte segunda.

La muerte física es la separación del alma del cuerpo, Y el polvo se torne á la tierra, como era, y el espíritu se vuelva á Dios que lo dio”, (Eclesiastés 12.7).

La muerte espiritual es la separación del hombre de Dios, “Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía á todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida”, (Génesis 3.24).

La muerte eterna o espiritual es la separación definitiva e irremediable del hombre de Dios. Esta muerte se puede evitar si nos arrepentimos de nuestros pecados y creemos en Jesucristo como nuestro Salvador.

La muerte física ocurre en el tiempo y forma establecidos por Dios, nadie muere antes ni después de tiempo. “Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses está cerca de ti: Tú le pusiste términos, de los cuales no pasará”, (Job 14.6).

Solamente Dios sabe cuándo morirá cada ser humano, ningún hombre puede saberlo. La muerte física es un acto soberano de Dios, ningún hombre tiene potestad sobre la vida o la muerte. Los homicidios o suicidios son permitidos por Dios para privar de la vida física a una persona; sin embargo quienes cometen tales actos son responsables y culpables de ellos.

¿CÓMO VINO LA MUERTE? Cuando Dios hizo al hombre a su imagen lo dotó de voluntad, y no privó al hombre de ejercerla. De manera que Dios le dijo al hombre: “Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás”, (Génesis 2.17).

Dios hizo un pacto de vida con el hombre, que como podemos ver dependía de la obediencia. La Palabra de Dios nos dice que el hombre comió del árbol de ciencia de bien y mal, desobedeció por lo tanto vino a la humanidad el pecado, la muerte física y espiritual.

Todos los hombres siendo pecadores están condenados a morir físicamente y están muertos espiritualmente en el sentido de que están separados de Dios. La muerte espiritual no significa aniquilación del alma, sino solamente la separación del hombre de Dios. “Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”, (Romanos 6.23).

¿QUÉ PASA DESPUÉS DE LA MUERTE FÍSICA? El alma es inmortal y una vez que separa del cuerpo inmediatamente va al cielo o al infierno. E irán éstos al tormento eterno, y los justos á la vida eterna”, (Mateo 25.46).

Las almas que parten de este mundo no retornan. “Y además de todo esto, una grande sima está constituida entre nosotros y vosotros, que los que quisieren pasar de aquí á vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá”, (Lucas 16.26).

Todas las personas que hayan muerto, resucitarán. Los creyentes en Cristo resucitarán cuando el Señor venga a las nubes  por su iglesia. Los incrédulos resucitarán cuando el Señor establezca el juicio final. En este juicio Jesucristo declarará los nombres de los que pasaran la eternidad en cielo, por haber creído en él; y los que pasaran al lago de fuego  y azufre por la eternidad, por haberle rechazado. “Y el que no fué hallado escrito en el libro de la vida, fué lanzado en el lago de fuego”, (Ap. 20.15).

ESTIMADO LECTOR: El día de la muerte es desconocido para el hombre, por eso la Biblia recomienda prepararnos:

Prepararnos materialmente, arreglando las cosas para no heredar problemas, asegurando un lugar para sepultura. “Para que me dé la cueva de Macpela, que tiene al cabo de su heredad: que por su justo precio me la dé, para posesión de sepultura en medio de vosotros”, (Génesis 23.9).

Trabajando y no dejando nada para el mañana. Todo lo que te viniere á la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el sepulcro, adonde tú vas, no hay obra, ni industria, ni ciencia, ni sabiduría”, (Eclesiastés 9.10).

Disfrutando la vida al máximo. “Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad, que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol” (Eclesiastés 9.9).

Pero sobre todo es necesario prepararnos espiritualmente, apartándonos del pecado y creyendo en Cristo como nuestro Único y Suficiente Salvador; para que al morir vayamos a vivir con Dios.  “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”, (Juan 14.6).

EL MEDICO PERFECTO

Y como fue ya tarde, trajeron a él muchos endemoniados; y echó los demonios con la palabra, y sanó a todos los enfermos. Para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias. Mateo 8.16,17.

“UN MÉDICO PERFECTO”

 “Y cómo fue ya tarde, trajeron a él muchos endemoniados; y echó los demonios con la palabra, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestra enfermedades, y llevó nuestras dolencias” Mateo 8.16,17.

Todos hemos padecido enfermedades. En los días cuando nos encontramos enfermos nuestros amigos nos recomiendan medicamentos, remedios caseros, y también a su médico de confianza. La Palabra de Dios nos presenta al Médico Perfecto, el Señor Jesucristo.

SANA ENFERMEDADES ESPIRITUALES Y FÍSICAS

La Palabra de Dios nos enseña que existen ángeles buenos y malos. Los malos algunas veces poseen a personas. Generalmente la gente poseída por espíritus malignos ha practicado el espiritismo, satanismo o hechicerías, es decir ha estado en terreno del enemigo. Para copiar a Dios quien habita en el corazón de sus hijos; los demonios poseen a las personas y les dan poderes; sin embargo las posesiones causan malestares espirituales y físicos, por eso llega un momento en que desean ser libres pero los demonios no les liberan fácilmente. El Señor Jesucristo sanó a muchas personas durante su ministerio terrenal; él mandó a los demonios dejar sus corazones; lo hizo con su poderosa Palabra.

Así mismo el Señor Jesús sanó enfermedades físicas. Curó a personas ciegas, con extremidades secas, a paralíticos; a quienes tenían muchos años gastando en médicos sin tener mejoría. El Señor realizó verdaderos milagros que dan evidencia de que él es el Hijo de Dios, y por lo tanto Dios mismo.

Actualmente el Señor Jesucristo sigue sanando enfermedades tanto espirituales como físicas. Es verdad que hay muchos mentirosos que en el nombre de Jesús, engañan a la gente haciéndoles creer que tienen don de sanidad; no debemos creerles. Pero en la Iglesia verdadera, hay muchos testimonios reales de hermanos que han sido sanados de enfermedades como el cáncer. Han sido sanados por el Señor Jesucristo por medio de la oración. Así mismo hay casos verídicos de liberación de demonios; porque el Señor Jesucristo como Dios es perfecto y su poder no cambia.

ES EL CUMPLIMIENTO DE UNA PROMESA DIVINA

Dios hizo al hombre perfecto, sin ningún tipo de mal, ni espiritual, ni físico. Las enfermedades son consecuencia de la entrada del pecado al corazón del hombre. Son una manifestación de la corrupción de nuestra carne, generada por el pecado.

Las enfermedades son un síntoma del pecado. El pecado que es el quebrantar la ley de Dios, es un mal terrible en nuestras vidas, porque su consecuencia principalmente es la muerte eterna o separación de Dios. Nacemos separados de Dios, y si no se remedia esta situación, se pasará la eternidad separados definitivamente del Señor en un lago de fuego.

Dios quien nos ama, prometió un medio para librarnos del pecado y sus consecuencias; este medio es su Hijo, el Señor Jesús. Como una muestra de que él puede librarnos de ir al tormento eterno, él sana enfermedades. Por ello dice el evangelista Mateo, que el Señor sanó enfermedades para cumplir la promesa de Dios.

En cumplimiento de la promesa divina, Jesús siempre se acercó a los pecadores sanarles tanto física como espiritualmente.

VINO A SALVARNOS DE LA MUERTE ETERNA

Para salvarnos de la muerte eterna, Jesús vino a este mundo sin pecado, y fue a la cruz del calvario llevando en sí nuestros pecados. Dios cargó en Jesús todas nuestras maldades y pecados. Jesús los pagó todos por medio de sus sufrimientos y muerte cruenta.

De esta manera el Señor Jesucristo es tanto el Médico, como el medicamento o antídoto contra el pecado; porque lo que él hizo en la cruz por nosotros, verdaderamente los lava de todo pecado, y por lo tanto nos libra de la muerte eterna. ¿Cómo podemos afirmarlo? Porque Jesús resucitó y se encuentra en el cielo a la diestra de Dios, asegurando nuestra salud espiritual y física.

Para ser sanados por el Señor se requiere que nos arrepintamos de nuestros pecados, es decir que los reconozcamos, pidamos perdón a Dios y dejemos de practicarlos. Así mismo es necesario creer firmemente en Jesús como nuestro único Salvador del pecado y muerte eterna. Quien se arrepiente de sus pecados y cree en Cristo; es salvado por el Señor.

ESTIMADOS:

Si padece alguna enfermedad, pida con fe a Dios que le sane, él lo hará conforme a su voluntad.

Pero principalmente asegúrese de tener su alma sanada de pecado, es decir limpia por medio de Jesucristo.

A los médicos terrenales, les visitamos cada que nos sentimos mal. Sin embargo a Jesús el Médico perfecto, es necesario buscarle a cada momento de nuestra vida como creyentes, por medio de la oración, lectura de la Biblia y adoración a Dios. Si hacemos esto disfrutaremos de una excelente salud espiritual, y si tenemos algún padecimiento físico lo podremos superar.

LA ALABANZA A DIOS Y NUESTRA VIDA

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Efesios 6.1-4.

Cómo nos sorprendemos cuando conocemos personas cuya vida es incongruente con el mensaje que enseñan. Por ejemplo cuando alguien habla mucho sobre la importancia de ser responsables y vemos que esta persona no cumple con sus tareas.

Por ello el apóstol Pablo al escribir por inspiración del Espíritu Santo a la Iglesia de Éfeso, cuando habla de alabar al Señor en nuestros corazones (Efesios 5.19), inmediatamente comienza a enseñarnos cómo debe ser la relación matrimonial, y las relaciones entre padres e hijos; porque ¿cómo podemos esperar que Dios se agrade de la alabanza de un hombre que maltrata a su familia?.

La alabanza a nuestro Dios debe ser congruente con nuestra vida, analicemos este tema.

LA ALABANZA ES AGRADABLE CUANDO BROTA DE UN CORAZÓN OBEDIENTE.

“HIJOS obedeced en el Señor a vuestros padres; porque esto es justo. Y vosotros padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor” (1,4)

Para que los hijos obedezcan, los padres tenemos que criarlos en disciplina. La disciplina es como una moneda de dos caras; una cara es la enseñanza y la otra la corrección. Los padres tenemos la responsabilidad de enseñar a nuestros hijos el camino del Señor, los mandamientos de Dios, los valores que el Señor pide de nosotros; las reglas para el buen funcionamiento del hogar. Así mismo debemos instruirles en las consecuencias de no obedecer estas enseñanzas.

Luego corresponde a los hijos obedecer. La Palabra de Dios nos dice que esto es justo. En primer lugar porque es la mejor forma de agradecer a nuestros padres todo lo que hacen por nosotros. En segundo lugar porque el obedecer es para bien de los hijos. Por ejemplo si tus papás te piden que ayudes en el aseo de tu casa; esto te servirá para aprender cómo se hacen las cosas, y a ser comedido; créeme que esto te abrirá puertas a donde quiera que vayas.

Si los hijos no obedecen, los padres tienen autoridad de parte de Dios para aplicar la corrección correspondiente. Todos los hijos que fueron corregidos por sus padres tienen un profundo agradecimiento por estos actos de amor, que les ayudaron a alcanzar el éxito, que es estar dedicados a su misión de vida. Los hijos que no tuvieron disciplina, reprochan a sus padres su mala situación actual. La disciplina no es agradable pero es necesaria para ayudarnos a evitar caminos destructivos.

DIOS ES ES GLORIFICADO DE HIJOS QUE HONRAN A SUS PADRES

“Honra a tu padre y a tu madre,

que es el primer mandamiento con promesa” (2)

El Señor nos manda a honrar a ambos padres. Por eso la Palabra de Dios dice: “a tu padre y a tu madre”. Y es que desde pequeños los hijos somos muy inteligentes en notar las diferencias entre nuestros padres y aprovecharnos de ellas. De ahí que los hijos sepan a quien acercarse para conseguir algo, ya sea a papá o a mamá. Con el tiempo esto crea una mayor inclinación y respeto a uno de los dos. Pero el Señor nos dice que no debemos hacer esto sino, sino respetar por igual a ambos.

No aplican restricciones. Tal vez papá o mamá ni fueron ejemplares; tal vez se alejaron de nosotros; o nos maltrataron. Aun en estos casos Dios te pide que los honres, que los respetes. Esto significa que no debes juzgarlos, criticarlos o hablar mal de ellos. Cada quien dará cuenta a Dios de sus actos, a él toca juzgar.

Es muy importante que no vayas en la vida con resentimientos, con enojo o tristeza por lo que tus padres no hayan hecho o hicieron mal. La Palabra de Dios te presenta una vía mejor, la vía del perdón. Si eres cristiano, tienes al Espíritu Santo, quien te da poder. Así es que puedes perdonar. En el nombre de Jesús y con el poder del Espíritu Santo, en oración perdona. Si no lo haces pones en riesgo tu futuro porque es posible que repitas en tus hijos o en los demás lo que sufriste. Mejor asegura un buen futuro por medio del perdón, deja todo en las manos de Dios.

EL SEÑOR BENDICE CUANDO LA ALABANZA ES CONGRUENTE CON NUESTRA VIDA

“Para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra” (3).

No debemos mal interpretar este versículo pensando que con alabanza o con obras podemos ganar la bendición de Dios como si la compráramos. Alabamos al Señor no por lo que nos vaya a dar, sino en gratitud por su grandeza y porque nos ha dado su gracia Salvadora. Pero el Señor es tan maravilloso que si le alabamos conforme a su Palabra, nos bendice.

La alabanza verdadera es aquella que es congruente con nuestra vida. Cuando alabamos a Dios decimos frases hermosas como: “Te amo Dios, Cristo; Te honro Señor; estoy dispuesto a servirte a obedecerte”. Pero estas palabras no son sinceras si horas o días antes le dijimos a nuestros padres: “¿por qué tuve que nacer en este hogar?; ya no te amo; si dijimos NO cuando nos dieron una tarea; o si fuimos indiferentes a ellos”. Seguro el Señor dirá: ¿cómo puedes decirme que me amas, si acabas de negarle amor a sus padres?.

Pero si hemos obedecido y honrado a nuestros padres, nuestra alabanza tiene bendición de Dios. El Señor promete prosperar nuestras actividades para que nos vaya bien; y así mismo darnos larga vida lo cual es bendición porque tendremos oportunidad de disfrutar los frutos de nuestras actividades.

HERMANOS:

¿Cómo hemos presentado nuestra alabanza a Dios? ¿ha brotado de un corazón obediente y respetuoso?

Si es así, gracias a Dios.

Pero si no, pide perdón al Señor, y comienza a obedecer y honrar. Ve abraza y besa a tus padres; luego presenta tu alabanza a Dios y disfruta de las bendiciones que él tiene para ti.

PARTICIPACIÓN JOYAS DE CRISTO

31 Aniversario Coro Juvenil “Salem”

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Director: Hno. Adolfo López Vázquez

Salutación Joyas de Cristo

Salutación Jerusalem

Salutación ICTUS

Salutación Grupo Femenil

Mensaje

Coro Juvenil Salem

CARACTERÍSTICAS DE LAS SECTAS

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La Palabra secta, es la traducción del término griego hairesis=partido-herejía. En nuestro estudio, la palabra secta, se utiliza para referirnos al grupo religioso que se ha apartado de la enseñanza de la Palabra de Dios.

Veamos algunos pasajes en donde encontramos la palabra secta.

Hechos 5.17.

“Entonces levantándose el príncipe de los sacerdotes, y todos los que estaban con él, que es la secta de los Saduceos, se llenaron de celo”

La secta de los saduceos no creían en la existencia de ángeles, en los milagros, ni en la resurrección.

Hechos 15.5.

“Mas algunos de la secta de los Fariseos, que habían creído, se levantaron, diciendo: Que es menester circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés”.

La secta de los fariseos era muy estricta en enseñar al pueblo a cumplir la ley; aunque ellos no la cumplían. Se olvidaron de la gracia y del propósito de la ley, que es llevarnos a Dios.

Hechos 24.5.

“Porque hemos hallado que este hombre es pestilencial, y levantador de sediciones entre todos los Judíos por todo el mundo, y príncipe de la secta de los Nazarenos”

Al principio los cristianos, se les llamó secta de los nazarenos; porque se pensaba que era un secta judía más. Los cristianos no somos una secta sino la Iglesia de Cristo.

Hechos 24.14.

“Esto empero te confieso, que conforme á aquel Camino que llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas”

Aquí la palabra secta se traduce por herejía. El Camino fue otro nombre para los cristianos al principio.

Gálatas 5.20.

“Idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías”

Nuevamente secta se traduce por herejías; pues como una secta se aparta de la Palabra de Dios, incurren en enseñanzas heréticas.

2 Pedro 2.1.

“PERO hubo también falsos profetas en el pueblo, como habrá entre vosotros falsos doctores, que introducirán encubiertamente herejías de perdición, y negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos perdición acelerada”.

SIETE CARACTERÍSTICAS DE LAS SECTAS

  1. SE FUNDAN EN UN HOMBRE. Apocalipsis 2.15. “Mas tienes esto, que aborreces los hechos de los Nicolaítas; los cuales yo también aborrezco”. La Iglesia verdadera está fundada solamente en Cristo.
  1. PROHÍBEN ALIMENTOS, ESTABLECEN FORMAS DE VESTIR. 1 Timoteo 4.3-5. Que prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de las viandas que Dios crió para que con hacimiento de gracias participasen de ellas los fieles, y los que han conocido la verdad. Porque todo lo que Dios crió es bueno, y nada hay que desechar, tomándose con hacimiento de gracias: Porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.

Lo hacen con el propósito de aislar a sus adeptos de sus amigos y familiares, y así poderlos manipular. Por ejemplo si para una persona es pecado comer carne de cerdo, este hecho hará que vea como inmundos a los que comen esta carne y hará que se aparten de ellos.

  1. HACEN MERCADERÍA DE LA PALABRA DE DIOS. 2 Pedro 2.1-3. PERO hubo también falsos profetas en el pueblo, como habrá entre vosotros falsos doctores, que introducirán encubiertamente herejías de perdición, y negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos perdición acelerada. Y muchos seguirán sus disoluciones, por los cuales el camino de la verdad será blasfemado; Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas, sobre los cuales la condenación ya de largo tiempo no se tarda, y su perdición no se duerme.

Realmente las sectas roban, estafan a la gente con métodos de manipulación e intimidación. Y cobran las cosas que dan a la gente.

  1. TIENEN OTRAS FUENTES DE REVELACIÓN. 2 Timoteo 4.3,4. Porque vendrá tiempo cuando ni sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme á sus concupiscencias, Y apartarán de la verdad el oído y se volverán á las fábulas.

Solamente hay una Revelación de Dios, las Santas Escrituras; pero las sectas dicen tener más revelaciones: el Libro del Mormón, los Escritos de Russell, por ejemplo.

  1. SON ANTITRINITARIAS. 2 Juan 9-11. Cualquiera que se rebela, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene á Dios: el que persevera en la doctrina de Cristo, el tal tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene á vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡bienvenido! porque el que le dice bienvenido, comunica con sus malas obras.

No creen en la divinidad de Jesucristo, ni del Espíritu Santo. Debemos tener mucho cuidado porque organizan eventos de “Honor a Jesucristo y al Espíritu Santo”, disfrazando sus herejías; pues la Iglesia sí honramos a Cristo y al Espíritu Santo, pero principalmente les ADORAMOS porque son Dios.

  1. USAN TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN. Colosenses 2.4,8. Y esto digo, para que nadie os engañe con palabras persuasivas. Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme á los elementos del mundo, y no según Cristo.

 La Palabra de Dios debe comunicarse sin métodos de manipulación o palabras persuasivas; el evangelio es potencia de Dios que no requiere de estas cosas; el Apóstol Pablo, predicó el evangelio con toda pureza. Romanos 1.16; 1 Corintios 2.1-5.

  1. RECHAZAN A LAS AUTORIDADES CIVILES. Hechos 15.5, Romanos 13.1,2. Mas algunos de la secta de los Fariseos, que habían creído, se levantaron, diciendo: Que es menester circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés. TODA alma se someta á las potestades superiores; porque no hay potestad sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas. Asi que, el que se opone á la potestad, á la ordenación de Dios resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí.

Muchas de las actividades de las sectas son delitos. Por esos sus líderes enseñan que el gobierno es del Diablo; que no tienen que someterse. De esta manera cuando cometen delitos sus adeptos no se dan cuenta que están abusando de ellos. Los líderes de muchas sectas roban, abusan sexualmente de las personas, privan a sus gentes de derechos por ejemplo a la atención médica.

Debemos tener mucho cuidado, cuando algún hermano simplemente está en contra de las instituciones sin que esté afectado un principio bíblico, se está tornando un sectario.

Es difícil hablar de cada secta. Pero estas características, nos ayudarán a identificar cuando un movimiento religioso no es iglesia de Cristo; para no ser engañados y para ayudar a que otros no caigan en las garras de estas gentes malas. Por otra parte la mejor manera de prevenir es predicar a los que nos rodean la verdad de la Palabra de Dios y el evangelio de Cristo.

LA GRACIA DEL SEÑOR JESÚS

“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del Unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. Porque la ley por Moisés fue dada: mas la gracia y la verdad por Jesucristo fue hecha” Juan 1.14, y 17.

El apóstol Juan en el evangelio que escribió, destaca la gracia y la verdad que vio en nuestro Señor Jesucristo, dice: lleno de gracia.

Gracia es conceder un favor. Cuando hablamos de gracia con referimos al regalo inmerecido de salvación que recibimos por medio de nuestro Señor Jesucristo. Veamos más acerca de la gracia del Señor Jesús.

EL VERBO HECHO CARNE

El evangelista Juan presenta al Señor Jesús como el Verbo de Dios. Es decir la Palabra o Revelación de Dios. Dios se da a conocer por medio de su creación, de la Biblia, de su pueblo; pero la máxima revelación de Dios es Jesucristo. Por ello el Señor le dijo a Felipe: el que me ha visto, ha visto al Padre.

Para darnos a conocer al Padre, el Hijo fue encarnado, es decir se hizo hombre por el poder del Espíritu Santo. Jesucristo es Dios y hombre, tiene dos naturalezas. Esto es una manifestación de la gracia de Dios; pues es un regalo para salvación. Dios nos dio a su Hijo para cargar en él nuestros pecados y pagarlos con su muerte cruenta en la Cruz; así mismo garantizar nuestra redención con su resurrección.

Debemos tomar en cuenta que también nuestro Señor Jesús mostró gracia. Pues no fue obligado a llevar nuestros pecados; sino que quiso hacerlo de sí mismo. Por ello cuando estuvo en el Gethsemaní; se refirió a la cruz, como el vaso o la copa. La copa generalmente simboliza la ira de Dios; pero también el beberla representa un acto voluntario. El Señor tomó la copa y la llevó a sus labios para beberla. Por eso ahora nosotros comemos pan y bebemos jugo de uva para recordar la gracia de Dios en Jesucristo, quien nos salvó de la ira de Dios.

ABUNDANTE Y ACOMPAÑADA DE LA VERDAD

La gracia de Dios es abundante; Juan nos dice que vio a Jesucristo lleno de gracia. En su gracia Dios no solamente nos salvó del tormento eterno; sino que nos da su gracia en muchas maneras más. Nos ha adoptado como sus hijos; y nos da todas las cosas que necesitamos día a día: nos sana conforme a su voluntad, nos alimenta, da vestido, trabajo, techo, una familia. En su gracia nos santifica, y sostiene nuestra fe hasta llegar a su presencia.

Pero así como el Señor Jesús nos da su gracia, siempre nos habla con la verdad. El Señor Jesús en su Palabra es claro, directo, sin mentiras. Vemos como dio palabra de verdad a los fariseos, escribas, ancianos y sacerdotes. Muchas veces fue una palabra fuerte; pero sin que el Señor Jesús fuera grosero. La gracia de Dios siempre va acompañada de verdad; y la verdad de la gracia.

Si somos creyentes en Cristo, tenemos gracia; pero debemos usarla, compartirla. Como iglesia nos hace mucha falta usar de la gracia que tenemos. La falta de uso de la gracia se refleja en la poca tolerancia que tenemos, cuando se escuchan murmuraciones, quejas, juicios de unos contra otros. Hay hermanos que quieren usar la verdad y dicen lo que piensan o sienten, pero siendo irrespetuosos, o groseros. Hace falta gracia.

PARA LIBRARNOS DE LA LEY

La ley fue dada por Dios a través de Moisés. La ley de Dios es contra nosotros, nos condena. Sin embargo es necesaria porque sin ella no tendríamos entendimiento del pecado y sus consecuencias. Por eso dice Pablo que la ley es nuestro niñero para llevarnos a Cristo; porque cuando estamos conscientes de que hemos pecado y merecemos ir al tormento eterno, entonces vemos nuestra necesidad de Cristo.

Jesús lleno de gracia vino a cumplir la ley de Dios que nosotros no podíamos; y así nos libró de sus consecuencias. Ya no estamos obligados a cumplir las leyes ceremoniales, civiles, o penales; sino solamente la ley moral. Tenemos libertad para servir a Dios; disfrutemos esta libertad sin abusar de la gracia.

Es importante que no volvamos a atarnos con leyes propias, o estereotipos de cómo nos imaginamos que debe ser la iglesia o los hermanos. No asesinemos la gracia. Por ejemplo: ¿por qué es muy serio?, ¿por qué ríe tanto?, ¿por qué llora tanto?, ¿por qué hace las cosas diferentes? Etc.

HERMANOS:

El apóstol Pablo fue impactado por la gracia de Dios, de modo que en su saludo acostumbraba a decir: Gracia y paz.

Seamos cristianos de gracia, una iglesia de gracia; es decir de lo que hemos recibido de Dios compartamos. De manera que la gente vea en nosotros lo mismo que vio en Jesucristo llenura de gracia; y Dios sea glorificado a través de nuestras vidas.

UNA FIESTA FAMILIAR

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Texto: Mateo 26.18-29.

Propósito: Enseñar que la Santa Cena es una fiesta Familiar, para recordar el sacrificio vicario de Cristo; debe tomarse en unidad y amor con la familia espiritual que es la iglesia si queremos recibir sus beneficios. Para que este celebración nos ayuda a fortalecer nuestra vida espiritual y a estar unidos como cuerpo de Cristo.

Introducción: En Octubre celebramos el día de comunión Universal; las iglesias evangélicas participamos de la Cena del Señor. Al tomar este sacramento en este día debemos pensar en ella como una fiesta familiar.

LA PASCUA UNA FIESTA FAMILIAR (17-20).

La pascua era el sacramento del Antiguo Testamento que conmemoraba la salida de Egipto y tipificaba el sacrificio perfecto de Cristo. La palabra pascua significa pasar por alto; pues los hogares marcados con la sangre del cordero pascual, fueron librados de la muerte de los primogénitos. Era la primera fiesta solemne importante, ningún israelita podía evadirla.

La pascua se celebraba en el hogar. En casa se preparaba un cordero, se comía asado, se acompañaba con hierbas amargas, pan sin levadura, se comía aprisa. La pascua se celebraba en familia; allí el padre del hogar explicaba el significado de esta fiesta, respondía las preguntas de los niños.

En el pasaje que citamos podemos ver que nuestro Señor Jesucristo tomó la pascua con su familia que eran sus discípulos. En esta ocasión el Señor no tomó la pascua con su familia carnal, sino con sus discípulos porque ellos eran su familia ya que estaban haciendo la voluntad de su Padre. Esta fue la última pascua legítima; esta fiesta cedió su lugar a la Santa Cena.

LA SANTA CENA ES LA FIESTA DE LA FAMILIA ECLESIÁSTICA (20-28)

La Santa Cena es el sacramento del Nuevo Testamento que conmemora el sacrificio vicario de Cristo para el pago y perdón de nuestros pecados. En esta conmemoración comemos pan que simboliza el cuerpo de Cristo, y tomamos jugo de uva que representa su sangre. Cristo ofreció su vida en la Cruz del calvario para pagar nuestra cuenta de pecado. Allí él murió en nuestro lugar, pero al tercer día resucitó para garantizar nuestra Salvación.

La Santa Cena debe tomarse con la familia espiritual que es la Iglesia. La iglesia es la familia espiritual; pues somos hijos de Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por eso nos llamamos hermanos, sin importar nuestro tipo de sangre, conocimientos o posición social. Ha sido impactante para la gente ver como en la Iglesia de Cristo sus miembros somos una familia espiritual que se apoya en todo.

Cada creyente al tomar la Santa Cena debe estar unido a su familia espiritual. Jesús quería que los que participaran de la Santa Cena Estuvieran unidos en familia espiritual. Por ello primero los puso a reflexionar en su condición afirmando que uno de ellos lo había de entregar. Y segundo haciéndolos participar del mismo pan y copa. Si usted toma la santa cena sin estar en unidad con el pueblo de Dios no recibirá los beneficios de ella.

LA SANTA CENA ANUNCIA LA GRAN CENA CON LA FAMILIA CELESTIAL.

Cristo nos habló del cielo como una casa, y de sus habitantes como una familia; al llamarla la Casa de su Padre. Si Jesús hubiese dicho que Dios es el presidente del cielo, pensaríamos que el cielo es una empresa. Pero Jesús nos vino a presentar a Dios como el Padre porque el cielo es nuestro hogar. Allí no seremos solamente inquilinos, sino hijos de Dios transformados a su imagen perfecta.

Dios ha señalado un día para las bodas del Cordero. Será después de que Jesús venga a las nubes por su Iglesia, cuando los muertos en Cristo resucitarán y los que estemos vivos seamos transformados a un estado de perfección e incorrupción. Las Bodas del Cordero serán en el cielo, y significan la unión de la Iglesia con Cristo para siempre; ya nada nos separará del Señor.

Después de la Unión de Cristo con su Iglesia habrá una gran fiesta, y cenaremos con Jesús. Cuando hay una boda siempre hay fiesta, en el cielo no será la excepción; qué gozo pleno disfrutaremos los redimidos por Cristo. Jesús dijo que cenará con nosotros en el reino de su Padre. Por lo tanto participemos de la Santa Cena con esta esperanza en nuestro corazón.

HERMANOS:

La Santa Cena nos hace reflexionar en:

1 La importancia de la familia, La Santa Cena es familiar. Para Dios es importante la familia. Satanás siempre tratará de destruir nuestro matrimonio y familia, él sabe que si destruye nuestro hogar nos golpeará fuertemente. No debemos darle lugar, cuidemos de nuestra familia, cumpliendo la Instrucción de la Palabra de Dios para cada miembro.

2 Nuestra condición pasajera en este mundo y nuestra esperanza. No sabemos cuantos años hayamos de estar en esta tierra; pero si partimos, nuestro Salvador tiene un lugar para nosotros en el reino de su Padre. Sabemos que Cristo viene en breve, y cuando esto ocurra iremos a vivir con el Señor y todos nuestros hermanos redimidos.

3 Entregarnos íntegramente al Señor. Jesús dio su vida por nosotros. Su cuerpo fue destrozado y su sangre derramada. Que nuestra vida sea ofrenda viva a Jesucristo en amor, adoración, servicio y testimonio.

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