Archivos del mes: 31 diciembre 2014

UN ENCUENTRO CON DIOS.

ISAÍAS 6.1-8.

 INTRODUCCIÓN:

Dios ha empleado para la predicación de su Palabra a personas con diferentes trasfondos culturales; a personas como Amós, quien era un campesino; y a Isaías, que era un estadista, un capellán en el reino de Judá. El nombre de Isaías significa, Jehová ha salvado. Veamos el momento en el que Isaías tuvo su encuentro con Dios.

 EN MOMENTOS DIFÍCILES, 1.

Isaías se encontraban en el templo de Dios, en Jerusalem. La Palabra del Señor dice que era el año en que había muerto el rey Uzías. Éste fue un rey que hizo cosas buenas. Hizo frente con éxito a los enemigos, sometiendo aun a los filisteos. Impulsó la agricultura, lo que produjo alimentos para el reino. Y fortaleció a Judá por medio de máquinas de guerra, como las catapultas. Pero nadie es perfecto, y Uzías, ofreció el perfume en el templo; actividad que solamente le correspondía a los sacerdotes; y Dios lo castigó con lepra (1 Crónicas 26).

 Sin duda que Isaías acudió al templo, a buscar a Dios, porque la muerte de Uzías, le produjo tristeza. Además de que aunque ya había otro rey, era preocupante el futuro del reino; pues no todos los reyes hacían lo correcto, muchos fueron malos hombres y gobernantes.

 ¿Cuál es tu situación? ¿Estás pasando momentos difíciles? ¿La pérdida de un ser amado; problemas familiares; necesidades? Dios no desea que suframos, pero permite momentos difíciles; porque nos preparan para conocer a Dios, para tener un encuentro con él. Ya que cuando todo va bien, solemos pensar que no necesitamos del Señor. Los momentos difíciles nos ayudan a voltear al Dios Vivo y Verdadero.

 MANIFIESTA NUESTRO PECADO, 2-5.

 En el templo Isaías tuvo una visión de Dios y su gloria. Vio al Señor en su trono. También vio a serafines que alababan al Señor. De este pasaje aprendemos que los serafines son ángeles enfocados en la adoración de Dios. Sabemos que los ángeles son espíritus, por lo tanto no tienen cuerpo. Pero son seres poderosos, capaces de tomar forma humana, para cumplir la misión de Dios. Las alas de los serafines, representan, su rapidez en obedecer a Dios, su poder, y humildad, pues cubrían sus rostros y pies ante Dios.

Los serafines destacaban la santidad de Dios, decían: “Santo, Santo, Santo”. En el hebreo es la palabra Kadosh, que significa apartado, cortado. Dios es apartado de todo pecado y maldad. Hasta este momento Isaías vio, algo que no había visto en su corazón. Vio su pecado, y tuvo temor de morir, ya que siendo pecador, vio a Dios.

¿Qué piensas de tu condición espiritual? Muchos dicen: “no soy tan malo”, “No soy tan pecador como fulano” “No he pecado mucho”. Si estas ideas llenan tu corazón, entonces aun no has tenido un encuentro con Dios. Todo el que se ha encontrado con el Señor, todo el que le ha conocido, se ha dado cuenta de su estado pecaminoso, de su muerte espiritual; y ha sentido temor, al saber que sus pecados le condenarán a pasar la eternidad separado de Dios; pues el es SANTO.

 NOS LIMPIA PARA VIDA, 6-8.

Isaías debía morir por estar ante Dios, siendo pecador. Pero el Señor en su gracia, mandó que un ángel tocará los labios de Isaías con un carbón tomado del altar. Así fue quitada la culpa y limpiado el pecado de Isaías. Pero esto fue un acto simbólico.

 Tanto para Isaías como para nosotros, Dios en su amor, ha provisto un medio para lavar nuestros pecados y librarnos del infierno o muerte eterna. Este medio es Jesucristo el Hijo unigénito de Dios. Jesús vino al mundo sin pecado y vivió sin cometer pecado, para así poder lavar los nuestros. Dios cargó en Jesús todos nuestros pecados, por lo que Jesucristo, murió en nuestro lugar en la cruz del calvario. Su muerte fue cruenta, sufrió los tormentos del infierno que nosotros merecíamos, tanto de forma física como espiritual.

 En el templo habían dos altares, uno en el atrio, que era el altar del holocausto, hecho de madera y de bronce, con cuernos en sus esquinas. Simbolizaba a Cristo en su naturaleza humana, para ocupar nuestro lugar en la cruz; el bronce simbolizaba el juicio de Dios; por medio del sacrificio de Cristo, somos justificados, es decir declarados justos. El otro altar estaba en el lugar santo, era el del perfume. Hecho de madera y oro. Representa a Cristo en su naturaleza humana y divina. Este altar representa a Cristo como nuestro intercesor ante el Padre celestial. Para realizar este oficio sacerdotal, Cristo está a la diestra su Padre; habiendo antes muerto por nuestros pecados y resucitado en gloria. Los cuernos de ambos altares simbolizan el poder de Jesucristo como Salvador.

Así es que cuando Isaías se encontró con Dios, fue lavado de sus pecados en el Mesías que había de venir. En el Mesías, que es el Señor Jesús. Fueron tocados los labios del profeta, porque ellos simbolizan el pecado del corazón, porque como dijo el Señor, no contamina al hombre lo que entra por la boca; sino lo que sale de ella; que viene del corazón. De manera que para ser lavados por Jesús es necesario: Reconocer nuestros pecados y pedir a Dios nos perdone; creer en Jesús como nuestro Salvador, y recibirle en nuestro corazón.

 ESTIMADO LECTOR:

 Al encontrarnos a finales del año, sin duda que ya tiene lista tu agenda para el 2015. ¿Pero ya tienes contemplado, dónde pasarás la eternidad? Dios te dice: “ven luego y estemos a cuenta” (Isaías 1.18). Ven al encuentro con Dios, reconoce tus pecados, pide perdón a Dios, y apártate de ellos; dile a Cristo que entre a tu corazón y te lave, que te salve del infierno.

 Si el profeta Isaías, no hubiera sido tocado por el Señor, hubiera muerto. Si no crees en Jesús, si le rechazas, tendrás que pasar la eternidad lejos de Dios, sufriendo por sus pecados en el infierno; porque ya que Dios es Santo, no dejará impune al pecado.

 Si has creído en Cristo, si estas consciente que Jesús te salvó del pecado, y del infierno, estarás agradecido, y buscarás la manera que mostrar tu gratitud a Dios, como lo hizo Isaías. Después de que él fue librado de la muerte, escuchó al Señor buscando un profeta, y dijo: “Heme aquí, envíame a mí”. Hagamos lo mismo si hemos tenido un encuentro con Dios, vivamos en servicio, adoración, y predicación de su Palabra. Compartamos lo que él hizo con nosotros.

Los números de 2014

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 27.000 veces en 2014. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 10 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

MENSAJE DE EVANGELISMO

UN ENCUENTRO CON DIOS

LA ESPERANZA HGO.

LA ESPERANZA HGO.

CULTO DE NAVIDAD 24 DIC. 14.

Dad de Gracia. Compartiendo la Palabra de Dios

feliznavidad

ALABANZA INFANTIL.

MENSAJE DE NAVIDAD.

HIMNO “TU DEJASTE TU TRONO” CANTADO POR LA IGLESIA.

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CULTO DE NAVIDAD 24 DIC. 14.

feliznavidad

ALABANZA INFANTIL.

MENSAJE DE NAVIDAD.

HIMNO “TU DEJASTE TU TRONO” CANTADO POR LA IGLESIA.

ALABANZA CORAL DE NAVIDAD

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COROS DE LA IGLESIA UNIDOS

Retos de nuestra Iglesia.

LOS RETOS ACTUALES

DE LA IGLESIA NACIONAL PRESBITERIANA

CONSERVADORA DE MÉXICO

Bosquejo para tema en el marco del XXV Aniversario de la INPC “Dios con nosotros” de Querétaro Qro. Dios bendiga a los hermanos; muchas felicidades por su aniversario.

“Mas creced en la gracia y conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén”.

2 Pedro 3.18.

 INTRODUCCIÓN:

En primer lugar veamos el significado de la palabra reto, el diccionario Larousse, define reto de la manera siguiente:

 1 s.m. Acción de retar a una persona

acepté el reto para demostrarle que no era tan fuerte como creía. 

SINÓNIMO: desafío

2 Dicho o hecho con que se reta a una persona.

SINÓNIMO: desafío

3 Objetivo o acción difícil de llevar a cabo, y que por ello supone un estímulo y un desafío para quien se propone realizarlo

mi reto era ser el campeón mundial y ya lo he conseguido. 

SINÓNIMO: desafío

4 Reprimenda o regañina.

SINÓNIMO: bronca

 En lo que respecta a este tema, reto significará los desafíos, objetivos de nuestra Iglesia. Veamos algunos de tantos desafíos que el Señor nos da en su Palabra.

 CRECER PARA SER UNA ASAMBLEA GENERAL, Isaías 54.2,3.

 Dios nos llama a crecer, como pueblo redimido, es decir ir por más almas para Cristo. Como Sínodo, tenemos el deseo de ser una asamblea general, para la gloria de Dios.

 Actualmente el Presbiterio Nacional de la Ciudad de México tiene: 16 Iglesias, 27 Congregaciones, y 8 Centros Misionero. El Presbiterio Nacional del Oriente de México tiene 9 Iglesias, 5 Congregaciones y 10 Centros Misioneros. El H. Presbiterio Nacional del Occidente de México tiene 7 iglesias, 16 Congregaciones, y 6 Centros Misioneros. En total tenemos 32 Iglesias, 48 Congregaciones, 24 Centros Misioneros.

 El número mínimo de Iglesias para formar una Asamblea General es de 45 Iglesias, nos faltan 13 iglesias; aunque hay que considerar que de nuestras 32 iglesias algunas necesitan fortalecerse. Si las congregaciones fueran organizadas en Iglesias, tendríamos 80 iglesias.

Para crecer es necesario trabajar para que las Congregaciones sean organizadas en Iglesias, así como lo centros misioneros. Y para lograr esto se requiere que cumplamos la gran Comisión, Mateo 28.19.

 ALUMNOS EN NUESTRAS INSTITUCIONES TEOLÓGICAS, Mateo 9.37,38.

 Actualmente el R. Presbiterio Nacional de la Ciudad de México tiene 13 Ministros, 2 estudiantes Graduados; 5 Misioneras y 7 Obreros de tiempo completo. El Presbiterio Nacional del Oriente de México tiene 11 Ministros, 3 Misioneras, 1 Licenciado Predicador, y 1 Seminarista. El H. Presbiterio Nacional del Occidente de México tiene, 7 Ministros, 5 Misioneras, 1 Licenciado Predicador, 1 Obrero, 2 Estudiantes para Misioneras y 1 Seminarista.

 Tenemos 31 ministros, para atender los oficios en 104 campos; la mayoría de los pastores además de su Iglesia, tienen tres campos que atender, a parte de tener varios cargos en su Presbiterio y en el Sínodo. En total, incluyendo ministros, misioneras, obreros y estudiantes, tenemos 60 hermanos para atender 104 campos; 44 campos no tienen atención espiritual de tiempo completo. En la Escuela Bíblica para Misioneras, como en el Seminario Nacional Presbiteriano, hay dos estudiantes.

Es evidente que tenemos una crisis de personal, y ante la falta de alumnos en las Instituciones Teológicas, en los próximos años, esta crisis será mas fuerte. Es imperioso que todos los hermanos llevemos a cabo la instrucción de nuestro Señor Jesucristo de “rogar” al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. También es necesario que cada uno de nosotros invite y motive a nuestros jóvenes a servir al Señor como Ministros, Misioneras u Obreros; que les invitemos a ingresar a la Escuela Bíblica para Misioneras o al Seminario Nacional Presbiteriano; pues “Placer verdadero es servir al Señor”.

 SOSTENIMIENTO PROPIO DE CADA IGLESIA, Filipenses 4.15-19.

 La mayoría de nuestro campo recibe subsidio para el sostenimiento del Pastor, Misionero u Obrero que les atiende espiritualmente. La Palabra de Dios dice que el obrero es digno de su alimento y salario. San Pablo nos dice que la Iglesia de los Filipenses le había sustentado con liberalidad; esto es lo que nuestras Iglesias y Congregaciones debemos hacer.

 Claro que todos atravesamos por momentos difíciles y llegamos a necesitar de ayuda de los hermanos. Pero es necesario que con la bendición de Dios y espíritu de liberalidad, cada campo sustente a su personal, prescindiendo del subsidio de su Presbiterio. Para conseguir esto tenemos que promover que cada hermano sea fiel en dar su diezmo, y primicias; así como ser un dador de ofrenda liberal. Si hacemos esto habrá recursos para la Obra de Dios y no faltará nada en nuestros hogares.

 La mayor parte de los recursos que reciben los Presbiterios son destinados para subsidiar al campo. Pero si en el nombre de Dios se supera esto; podemos tener recursos para necesidades que tenemos desde hace mucho tiempo; como lo son la “Obra misionera”, llevar la Palabra de Dios a otras ciudades. Que nuestros Tribunales tengan sus instalaciones propias, oficinas, auditorios. Y la producción de materiales impresos o digitales para dar a conocer la doctrina pura de la Palabra de Dios.

 FIDELIDAD A LA PALABRA DE DIOS, Apocalipsis 22.18,19.

 Otro reto es ser fieles a la Palabra de Dios. Las Escrituras prohíben añadir o quitar palabras al Libro Santo de Dios. Debemos ser fieles a la Palabra de Dios en cuanto a la doctrina. Para esto necesario que prediquemos apegados a las Santas Escrituras; que enseñemos las doctrinas distintivas y bíblicas de nuestra Iglesia; que instruyamos a los hermanos en la Confesión de Fe y Catecismos de Westminster que son nuestros símbolos doctrinales, ya que en ellos encontramos la enseñanza bíblica de una manera sistemática.

 Debemos ser fieles a la Palabra de Dios en lo que respecta al Gobierno de la Iglesia. Como Presbiterianos tenemos un sistema de gobierno bíblico, pues la Palabra de Dios nos enseña que la Iglesia primitiva, era gobernada por medio de ancianos, (1 Timoteo 4.14; Tito 1.5). Por lo tanto debemos ser fieles a este sistema de gobierno. Ya que muchas iglesias se han apartado del mismo. Hay iglesias en donde las decisiones son tomadas por el pastor solo; o en acuerdo con un anciano; esto no es correcto.

Y debemos ser fieles a las Escrituras para mantener un culto bíblico. Muchos en la actualidad ofrecen un “fuego extraño”, es decir un culto no autorizado por la Palabra de Dios. Nuestro culto no debe apartarse de ser un culto ordenado, solemne, reverente, inteligente, con participación del pueblo. Recordemos que fuimos predestinados para alabanza de Dios; pero nuestro adoración debe ser conforme a lo que Dios señala en su Palabra (Efesios 1.5,6).

 HERMANOS:

“Yo planté, Apolos regó: mas Dios ha dado el crecimiento”. (1 Corintios 3.6).

 Nos corresponde plantar, es decir realizar las acciones que hemos mencionado anteriormente; seamos proactivos, no esperemos a que los demás lo hagan; pongamos nuestro granito de arena.

 También debemos regar, cuidar lo que se plante. Muchas veces algunos hermanos hacen cosas importantes; pero no hay quien continúe, apoye esos servicios. Por lo tanto debemos regar lo que nosotros y otros hermanos planten.

 Y especialmente debemos orar, porque el Crecimiento solamente viene de Dios. Oremos porque Dios sea quien haga crecer su Obra, para su gloria. Recordemos que la Palabra, también dice que si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; oremos para que el Señor edifique su casa que es su iglesia, (Salmo 127).

NAVIDAD EN EL DIARIO VIVIR

La navidad no debe dejar nuestros corazones; la navidad no es una fiesta de un día, sino la presencia permanente del Señor Jesucristo en nuestro corazón, transformando nuestras vidas. El pasaje del evangelio de Lucas 2 nos enseña algunos aspectos para tener navidad en nuestro diario vivir.

HUMILDAD. 6 Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días en que ella había de parir. 7 Y parió á su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y acostóle en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

Sabemos que José y María no eran ricos; y aunque hubieran tenido mucho dinero, ya no había lugar para ellos en el mesón. No siempre el dinero consigue todo, por ejemplo la salud. Así Jesús nació en un pesebre; su cuna fue un comedero para animales; su nacimiento fue anunciado a pastores, personas sencillas. Es notable que Dios el Padre quiso que su Hijo naciera en humildad.

Jesucristo vino en humildad porque es Dios. El hecho de que Jesús naciera en un pesebre no lo hace menos Dios; y si hubiera nacido en una casa lujosa tampoco lo hubiera hecho más. Por eso mismo cuando Jesucristo inició su ministerio terrenal nunca alardeo de su conocimiento o poder; no lo necesitó hacer porque es Dios.

También Jesús nació en humildad porque vino como Siervo, para dar su vida en rescate por muchos. El Hijo de Dios se humilló al encarnarse y al ir a la cruz, para llevar sobre sí nuestros pecados y morir en nuestro lugar.

Si Jesús nuestro Señor vino en humildad, nosotros también debemos ser humildes. La humildad es necesaria para entrar y permanecer en el reino de Dios. Para entrar, porque la humildad nos lleva a reconocer nuestros pecados, nuestra miseria espiritual y la necesidad que tenemos de Jesús como nuestro Salvador, y recibirle en el corazón. Humildad para permanecer, porque la por medio de ella entendemos que no es por nuestra suficiencia, capacidad o poder; sino por el Señor que podemos perseverar en la vida cristiana.

ADORACIÓN, 10-14. 13 Y repentinamente fué con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, que alababan á Dios, y decían: 14 Gloria en las alturas á Dios, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres.

El nacimiento de Jesucristo no fue el único anunciado por un ángel; pero sí el único que recibió la adoración de los ángeles. Los pastores tuvieron la maravillosa experiencia de escuchar al coro angelical.

¿Por qué adoraron los ángeles? Porque Jesús es el Hijo de Dios que vino al mundo para salvarnos del pecado y la condenación. Si alguno de nosotros diera su vida para lavar o pagar los pecados de los demás, este sacrificio no tendría ningún efecto, pues todos somos pecadores; no se puede limpiar algo con un paño sucio. Por eso Dios envió a su Hijo, quien también es Dios Santo, sin pecado. Jesucristo nació y vivió sin cometer pecado; así cuando fue a la cruz y murió, su sacrificio fue eficaz para lavar y pagar todos nuestros pecados.

Jesucristo siendo Dios, y nuestro Salvador es digno de adoración permanente. La iglesia debe adorar a Jesús en reconocimiento y gratitud por habernos redimido con su muerte y resurrección.

Aquella noche hubo un culto de navidad, tenemos el mensaje del ángel, el coro de los ángeles, y la alabanza de los pastores. Así debemos adorar al Señor todos los días, de forma personal, como familia e iglesia.

FE, 15-20. 19 Mas María guardaba todas estas cosas, confiriéndolas en su corazón.

José y María fueron llamados para una gran misión, ser los tutores del Mesías el Hijo de Dios. Pero las circunstancias en que recibieron a Jesús en sus brazos, llaman nuestra atención: no tenían dinero, no hubo lugar en el mesón, no tenían ropa apropiada para el Bebé.

Es posible que José y María se preguntaran, ¿por qué Dios permitía que su Hijo viniera al mundo en estas circunstancias?

Dios avivó en sus corazones la llama de la fe, por medio de la visita de los pastores; cuando ellos les contaron acerca del mensaje del ángel, y del coro de los ángeles, toda pregunta se disipó; por eso María guardó todo esto en su corazón.

Fe es creer en y al Señor. Pero la fe necesita un campo de ejercicio. Si Dios nos manda a un ministerio, y nos concede muchos recursos económicos , buena salud, y frutos abundantes; no tendríamos oportunidad de demostrar nuestra fe. Pero si ocurriera lo contrario, y creemos en el llamado de Dios y sus promesas, entonces estaríamos demostrando fe.

José y María creyeron en el Señor, por eso fueron fieles al mini eterio que Dios les dio y cuidaron bien de Jesús. De la misma manera nosotros debemos creer firmemente en nuestro Salvador Jesucristo, en su Palabra y promesas. Debemos ser fieles a nuestro llamado a la vida eterna y al servicio en la obra de Dios; recordemos que el Señor nos pide ser fieles hasta la muerte para recibir la corona de vida.

ESTIMADO LECTOR: Al ser hijos de Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, que la humildad, adoración y fe permanezcan en nuestro corazón.

Si usted aun no ha recibido a Jesucristo como su Salvador, le invitamos a que lo haga ahora, de otra manera no podrá ir al cielo. Hable con Dios, dígale que reconoce sus pecados y agradece su amor al enviar a su Hijo al mundo. Dígale a Jesucristo que entre a su corazón y le lave de todos sus pecados. Pídale que le transforme y bendiga para que a partir de ahora usted camine con él.

LA PROVIDENCIA DE DIOS

MATEO 6. 25-34.

Hoy es día de Haber, daremos un día de nuestro salario al Señor. Pero, ¿por qué hacerlo?, porque es un acto de fe en que el Señor seguirá bendiciendo nuestras vidas; también es una manera de darle gracias a Dios y de reconocer que él nos ha provisto de toda bendición. Esto nos lleva a la siguiente pregunta ¿de verdad Dios nos ha dado su provisión? Desde luego que sí, pues así lo dice la Palabra de Dios.

DE LAS NECESIDADES PRINCIPALES.

Sin duda que las necesidades más importantes de todo ser humano son el alimento, el vestido y el techo. Por ello el comercio de alimentos y de vestido son los más rentables. La Palabra de Dios nos dice que de estas dos necesidades el Señor siempre hará provisión de manera que nunca habrá justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan, (Salmo 37.25).

El Señor nos promete que así como las aves tienen comida de parte de Dios, así también nuestro Padre celestial nos dará el pan diario. Y así como los lirios son vestidos por Dios, él también nos dará siempre con que cubrirnos.

Dios no nos promete lujos, Cristo no dijo: “Mirad como vuelan las aves”. Pero sí nos promete darnos lo necesario para la vida. Quizá no tengamos banquetes, o vestidos carísimos, pero sí lo idóneo para cada necesidad.

ES MOTIVO PARA NO PREOCUPARNOS.

Es muy común preocuparnos por el qué vamos a comer o a vestir el día de mañana, tanto que no pensemos en otra cosa que asegurarnos que no nos falte nada. De ahí que muchas veces vivamos esclavizados al trabajo. Debemos trabajar, pero también disfrutar del fruto del trabajo, esto es un don de Dios, (Eclesiastés 3.13).

La preocupación por el mañana niega el amor de Dios, al implicar que él no cuida de nosotros. Niega su sabiduría, al implicar que no sabe lo que hace. Y niega su poder al implicar que él no es capaz de proveer nuestras necesidades. Además de que la preocupación quebranta la paz espiritual, y es causa de muchas enfermedades tanto físicas como espirituales.

Por otra parte preocuparnos es una cosa sin sentido, tanto como si alguien esperara crecer 40 centímetros sólo por preocuparse por su estatura. Los hijos de Dios tenemos el privilegio de trabajar y esperar en el Señor, sin preocuparnos o estresarnos por las necesidades, ya que nuestro Padre Celestial suplirá lo que nos falte (Filipenses 4.17).

TIENE EVIDENCIAS.

Una cuestión es ¿cómo puedo saber que realmente Dios proveerá? El Señor sabiendo que nuestro corazón es incrédulo nos da algunas evidencias de la Providencia divina.

Qué pena, pero el Señor nos manda a nosotros los hombres, seres racionales, a la escuela de las aves y de los lirios para aprender de ellos. Las aves nunca siembran, y por lo tanto no cosechan; los lirios ni siquiera pueden moverse; sin embargo las aves siempre tienen comida, y los lirios siempre están vestidos de manera hermosa. Pero todo esto gracias a que Dios hace provisión para las aves y los lirios.

El Señor nos pide reflexionar sobre el hecho de que si Dios cuida de las aves y los lirios, ¿no cuidará de nosotros que tenemos su soplo de vida, que fuimos hechos a su semejanza? Definitivamente que Dios siempre cuidará de nosotros, por ello el Salmista dice: “Jehová es mi pastor nada me faltará”

Estimados Hermanos: También el Señor nos dice que si buscamos primeramente su reino y su justicia, todas estas cosas serán añadidas. Hagamos esto y Dios suplirá con amor y oportunidad las cosas que necesitemos.

MIRANDO A NUESTRO DIOS.

Salmo 123

 INTRODUCCIÓN:

Ver es una bendición de Dios. La Biblia nos exhorta a mirar a Dios. ¿cómo hacerlo si Dios es Espíritu? El Salmo 123, nos muestra cómo mirar al Señor.

 QUE HABITA EN LOS CIELOS.A TI que habitas en los cielos, Alcé mis ojos”.

 Algunas veces como cristianos cuando nos encontramos con pasajes de la Palabra de Dios como el que dice: “Pedid, y se os dará” (Mateo 7.7); o “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, esto haré” (Juan 14.13); por nuestra naturaleza carnal podemos confundirnos, y pensar que nosotros estamos al mando; que Dios está a nuestras órdenes.

 Pero el Salmo 123 nos ubica, nos recuerda que nosotros somos criaturas que estamos en la tierra; y Dios es el Soberano cuya habitación está en los cielos. Nos dice que al acercarnos a Dios debemos mirar hacia arriba, porque Él es infinitamente superior a nosotros.

 Debemos quitar de nuestra mente la idea de que Dios es como el genio de la lámpara, que esta esperando que le llamemos para conceder nuestras peticiones. Puede ser que nuestra carnalidad desee que Dios sea como el genio; pero si pensamos bien, es maravilloso saber que Dios es quien está al control, y que nos atenderá conforme a su voluntad y no la nuestra. Es bueno saber que el Señor es infinitamente Grande y Poderoso; porque de esta manera podemos poner nuestra confianza en él como nuestro Salvador.

 Si Dios está en los cielos, siempre debemos ser reverentes, y respetuosos ante su presencia; y debemos acercarnos con el reconocimiento de su excelsitud.

 COMO SIERVOS.He aquí como los ojos de los siervos miran á la mano de sus señores, Y como los ojos de la sierva á la mano de su señora; Así nuestros ojos miran á Jehová nuestro Dios, Hasta que haya misericordia de nosotros”.

 Los siervos o esclavos, eran propiedad de su amo; por lo tanto no recibían un salario por su trabajo; de manera que tenían que mirar la mano de su señor, depender de lo que él les diera para comer o vestirse. Nosotros somos siervos de Dios porque fuimos comprados con al sangre de nuestro Señor Jesucristo; al mirar a Dios debemos hacerlo en calidad de siervos.

 Notemos que la Palabra de Dios hace mención de los siervos y la sierva. Porque hombres y mujeres debemos depender de Dios. Los hombres no debemos pensar que dependemos del trabajo o los amigos que nos invitaron a trabajar; las mujeres tampoco deben pensar que dependen de su trabajo o marido para cubrir sus necesidades.

 No son el trabajo, los padres, hijos, o empresas, quienes nos proveen de alimento, vestido, techo o servicios; es Dios quien sustenta nuestras vidas. Por ello en él deben estar puestos nuestros ojos; debemos depender y confiar en que el Señor siempre nos dará las cosas que necesitamos.

 PARA RECIBIR MISERICORDIA.Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros”.

 Tenemos libertad para pedir a Dios. Aunque también nos dice la Palabra de Dios que no debemos pedir para satisfacer nuestra concupiscencia o naturaleza pecaminosa. Pero podemos orar y rogar a Dios con libertad por cosas que necesitemos. Pero es bueno esperar que el Señor conteste no necesariamente lo que específicamente pedimos, sino que lo haga conforme a su misericordia.

 La misericordia de Dios es su amor, su compasión al hombre. Es mejor que Dios nos conteste de acuerdo a su amor; porque de esta manera las cosas que recibamos serán buenas para nuestras vidas. No debemos enojarnos cuando recibimos algo diferente de lo que pedimos, la misericordia de Dios es mejor.

 Un ejemplo práctico de esto, lo encontramos en el hogar. Nuestros hijos piden muchas cosas; pero por amor a ellos no les damos siempre lo que piden, o no lo hacemos en la forma, cantidad o tiempo en que lo desean. Ellos quisieran comer siempre pizza, hamburguesas, tomar refrescos; no ir a la escuela; pero no accedemos porque les amamos; y entonces les damos lo que sabemos que es bueno para su sano desarrollo.

PARA VENCER EL MENOSPRECIO DE LOS SOBERBIOS. Porque estamos muy hartos de menosprecio. Muy harta está nuestra alma Del escarnio de los holgados, Y del menosprecio de los soberbios”.

 Tal vez cuando niños, fuimos víctimas de menosprecio de los holgados, de los soberbios, es decir de los pudientes. Quizá en navidad no tuvimos juguetes, o tuvimos algunos sencillos; mientras que el vecino nos presumía su bicicleta o su carro a control remoto. Es posible que situaciones así se hayan repetido en muchos momentos de nuestra vida.

 Si estamos mirando a Dios, venceremos el menosprecio de los soberbios. Nos sentimos mal porque nos hacen pensar que somos inferiores porque somos pobres. ¿Pero en realidad somos pobres? ¿Nosotros que tenemos a Dios? ¿pobres cuando tenemos una casa en un lugar con calles de oro; cimientos de piedras preciosas, puertas de perlas, agua cristalina, donde no hay enfermedad, muerte ni llanto? No somos pobres sino ricos en Dios.

Por otra parte si estamos mirando a Dios, seremos librados de ser soberbios y menospreciar a otros. Los hijos de Dios somos bendecidos; y es posible que éstas bondades de Dios inflen nuestro corazón para menospreciar a otros. Han habido casos de “cristianos” que han humillado a hermanos por el hecho de ser de escasos recursos; he escuchado a oficiales de la Iglesia o a sus esposas, llamar a otros hermanos “indios”. Pero si estamos mirando a Dios esto no ocurrirá; porque si le miramos, entenderemos que todo le pertenece al Señor, nada es nuestro, solamente somos administradores; ¿de qué podemos jactarnos, si nada nos pertenece?

 HERMANOS:

Mirar a Dios significa, vivir en comunión con él por medio de la oración, lectura de la Palabra de Dios; y asistencia a su Templo.

Es trabajar, haciendo las cosas lo mejor que podamos pues al Señor honramos.

Es dar a Dios de lo que recibimos de su mano; y compartir sus bendiciones con los necesitados, pues somos mayordomos del Señor.

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