La Proclamación del Evangelio de Cristo, editorial.

LA PROCLAMACIÓN DEL EVANGELIO DE CRISTO

“El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos y creed al evangelio” Marcos 1.15.

En los medios de comunicación oímos o vemos una gran cantidad de anuncios. Las personas que elaboran productos los anuncian para que los compremos. Dios al llevar a cabo la obra de Salvación, la anuncia en su Palabra, es el evangelio de Cristo.

EL MENSAJE DE LAS BUENAS NUEVAS. Marcos 1.1.

La palabra “evangelio”, significa buenas nuevas. El evangelio es el mensaje de las buenas nuevas de salvación; pues Cristo vino al mundo y pagó nuestros pecados en la cruz del calvario, para que todo aquel que crea en Él sea salvado de la muerte eterna, Lucas 2. 11, Juan 3.16.

Como todos los hombres somos pecadores y por lo tanto estamos desterrados de la gloria de Dios, Romanos 3. 23, todos necesitamos escuchar el mensaje del evangelio, Romanos 10.13-17. Este mensaje debe ser predicado a todos los hombres sin distinción de pueblo, condición social o académica, Mateo 28. 19,20.

El evangelio debe predicarse como el Señor Jesús lo hizo: enseñando que somos pecadores; que Cristo murió por nosotros, y que es necesario arrepentirnos y recibirle en nuestro corazón para ser lavados y perdonados de nuestros pecados; y así ser salvos. Debe anunciarse de manera sencilla, sin técnicas de manipulación pues es el Espíritu Santo quien toca los corazones para atender al evangelio. No deben hacerse falsas promesas, como las de prosperidad material en Cristo, ni amenazas; por eso Pablo presentó el evangelio sin palabras persuasivas de humana sabiduría, 1 Corintios 2.1-7. Si predicamos un mensaje diferente a como Cristo nos enseñó, es como si le diéramos un medicamento diferente al enfermo, no tendrá efecto sanador.

UN MENSAJE DE SALVACIÓN. Marcos 1.4,5,14.

El mensaje del evangelio es un mensaje de salvación, no necesariamente de prosperidad material. Es cierto que la vida de muchos cristianos son grandemente bendecidas en lo material. Pero el Señor no dijo que todo aquel que le reciba, será millonario, o jamás tendrá necesidades, ni que no tendrá problemas; sino que dijo que todo el que le recibe es hecho hijo de Dios y por lo tanto salvo, es decir tiene vida eterna en los cielos, Juan 1.12.

La prueba de lo expuesto en el párrafo anterior es que Juan el Bautista, quien fue precursor del Señor Jesús, vivió una vida materialmente sencilla: su vestido fue de pelos de camello y su comida langostas y miel silvestre, Mateo 3.4. Aclaramos que esto no quiere decir que sea pecado tener bienes materiales. Además, Juan el Bautista por predicar el mensaje de arrepentimiento de pecados fue encarcelado y decapitado.

Realmente los cristianos enfrentamos pruebas, tribulaciones; y no es que nuestro Señor se complazca en vernos sufrir, sino que permite todo esto, para nuestro crecimiento espiritual y para purificar nuestra fe, 1 Pedro 1. 3-9. ¿Quién de nosotros como padre, algún día se presentará a la escuela de nuestros hijos y pedirá que no le hagan examen, porque no queremos que se estresen, se preocupen o desvelen? Sin duda que ninguno porque sabemos que es necesario que nuestros hijos pasen por esto para su desarrollo académico. De la misma manera obra Dios, por eso la senda del evangelio es angosta y difícil, pero su fin es hermoso y de bendición eterna.

UN LLAMADO AL ARREPENTIMIENTO Y FE. Marcos 1.15

El mensaje del evangelio es un mensaje al arrepentimiento. Arrepentimiento significa reconocer nuestros pecados, sentir dolor por haberlos cometido, y apartarnos de ellos, es decir dejar de practicarlos. La palabra arrepentimiento viene un termino griego y significa cambio de dirección. Cuando hay verdadero arrepentimiento, damos media vuelta para volver a Dios.

Pero para tener vida eterna el arrepentimiento debe ir acompañado de fe en Cristo como nuestro único y suficiente salvador. Si solamente una persona deja sus hábitos pecaminosos, no podrá entrar al reino de los cielos, porque necesita que sus pecados sean lavados y perdonados en Cristo quien pagó por ellos. Cuando alguien se arrepiente de sus pecados y cree en Cristo recibiéndole en su corazón como su Salvador; Jesucristo le lava de todos sus pecados, y le da vida eterna, Mateo 5.8, 1 Juan 1.7.

Si se experimentado arrepentimiento y fe, entonces también se tendrá la experiencia de una vida nueva. Algunos predicadores de este tiempo dicen: Recibe a Jesucristo y puedes vivir como quieras. Pero la Palabra de Dios nos dice que el que está en Cristo es nueva criatura, 2 Corintios 5.17. El verdadero cristiano al haber nacido espiritualmente, busca el alimento espiritual y al ir creciendo espiritualmente también es renovado a la imagen de Dios, 2 Corintios 3.16-18.

HERMANOS: Los anuncios que recibimos de muchos productos se pueden ignorar, y de hecho es bueno que hagamos esto con la mayoría de ellos pues nos ofrecen cosas que no necesitamos. Sin embargo el mensaje del evangelio no se puede ignorar sin tener consecuencias eternas. Si creemos en él tendremos vida eterna; si le rechaza pasará la eternidad separado de Dios.

Si usted ya recibió al Señor, recuerde que tener a Cristo es como ponerse perfume, Cantares 1.13. que este perfume de Cristo sea fuerte por medio de nuestras vidas, de manera que llegue a más corazones. Proclamemos el evangelio como Cristo lo hizo, de manera fiel para que sea efectivo en la vida de muchas otras personas.

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