Archivos del mes: 21 noviembre 2014

La Proclamación del Evangelio de Cristo, editorial.

LA PROCLAMACIÓN DEL EVANGELIO DE CRISTO

“El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos y creed al evangelio” Marcos 1.15.

En los medios de comunicación oímos o vemos una gran cantidad de anuncios. Las personas que elaboran productos los anuncian para que los compremos. Dios al llevar a cabo la obra de Salvación, la anuncia en su Palabra, es el evangelio de Cristo.

EL MENSAJE DE LAS BUENAS NUEVAS. Marcos 1.1.

La palabra “evangelio”, significa buenas nuevas. El evangelio es el mensaje de las buenas nuevas de salvación; pues Cristo vino al mundo y pagó nuestros pecados en la cruz del calvario, para que todo aquel que crea en Él sea salvado de la muerte eterna, Lucas 2. 11, Juan 3.16.

Como todos los hombres somos pecadores y por lo tanto estamos desterrados de la gloria de Dios, Romanos 3. 23, todos necesitamos escuchar el mensaje del evangelio, Romanos 10.13-17. Este mensaje debe ser predicado a todos los hombres sin distinción de pueblo, condición social o académica, Mateo 28. 19,20.

El evangelio debe predicarse como el Señor Jesús lo hizo: enseñando que somos pecadores; que Cristo murió por nosotros, y que es necesario arrepentirnos y recibirle en nuestro corazón para ser lavados y perdonados de nuestros pecados; y así ser salvos. Debe anunciarse de manera sencilla, sin técnicas de manipulación pues es el Espíritu Santo quien toca los corazones para atender al evangelio. No deben hacerse falsas promesas, como las de prosperidad material en Cristo, ni amenazas; por eso Pablo presentó el evangelio sin palabras persuasivas de humana sabiduría, 1 Corintios 2.1-7. Si predicamos un mensaje diferente a como Cristo nos enseñó, es como si le diéramos un medicamento diferente al enfermo, no tendrá efecto sanador.

UN MENSAJE DE SALVACIÓN. Marcos 1.4,5,14.

El mensaje del evangelio es un mensaje de salvación, no necesariamente de prosperidad material. Es cierto que la vida de muchos cristianos son grandemente bendecidas en lo material. Pero el Señor no dijo que todo aquel que le reciba, será millonario, o jamás tendrá necesidades, ni que no tendrá problemas; sino que dijo que todo el que le recibe es hecho hijo de Dios y por lo tanto salvo, es decir tiene vida eterna en los cielos, Juan 1.12.

La prueba de lo expuesto en el párrafo anterior es que Juan el Bautista, quien fue precursor del Señor Jesús, vivió una vida materialmente sencilla: su vestido fue de pelos de camello y su comida langostas y miel silvestre, Mateo 3.4. Aclaramos que esto no quiere decir que sea pecado tener bienes materiales. Además, Juan el Bautista por predicar el mensaje de arrepentimiento de pecados fue encarcelado y decapitado.

Realmente los cristianos enfrentamos pruebas, tribulaciones; y no es que nuestro Señor se complazca en vernos sufrir, sino que permite todo esto, para nuestro crecimiento espiritual y para purificar nuestra fe, 1 Pedro 1. 3-9. ¿Quién de nosotros como padre, algún día se presentará a la escuela de nuestros hijos y pedirá que no le hagan examen, porque no queremos que se estresen, se preocupen o desvelen? Sin duda que ninguno porque sabemos que es necesario que nuestros hijos pasen por esto para su desarrollo académico. De la misma manera obra Dios, por eso la senda del evangelio es angosta y difícil, pero su fin es hermoso y de bendición eterna.

UN LLAMADO AL ARREPENTIMIENTO Y FE. Marcos 1.15

El mensaje del evangelio es un mensaje al arrepentimiento. Arrepentimiento significa reconocer nuestros pecados, sentir dolor por haberlos cometido, y apartarnos de ellos, es decir dejar de practicarlos. La palabra arrepentimiento viene un termino griego y significa cambio de dirección. Cuando hay verdadero arrepentimiento, damos media vuelta para volver a Dios.

Pero para tener vida eterna el arrepentimiento debe ir acompañado de fe en Cristo como nuestro único y suficiente salvador. Si solamente una persona deja sus hábitos pecaminosos, no podrá entrar al reino de los cielos, porque necesita que sus pecados sean lavados y perdonados en Cristo quien pagó por ellos. Cuando alguien se arrepiente de sus pecados y cree en Cristo recibiéndole en su corazón como su Salvador; Jesucristo le lava de todos sus pecados, y le da vida eterna, Mateo 5.8, 1 Juan 1.7.

Si se experimentado arrepentimiento y fe, entonces también se tendrá la experiencia de una vida nueva. Algunos predicadores de este tiempo dicen: Recibe a Jesucristo y puedes vivir como quieras. Pero la Palabra de Dios nos dice que el que está en Cristo es nueva criatura, 2 Corintios 5.17. El verdadero cristiano al haber nacido espiritualmente, busca el alimento espiritual y al ir creciendo espiritualmente también es renovado a la imagen de Dios, 2 Corintios 3.16-18.

HERMANOS: Los anuncios que recibimos de muchos productos se pueden ignorar, y de hecho es bueno que hagamos esto con la mayoría de ellos pues nos ofrecen cosas que no necesitamos. Sin embargo el mensaje del evangelio no se puede ignorar sin tener consecuencias eternas. Si creemos en él tendremos vida eterna; si le rechaza pasará la eternidad separado de Dios.

Si usted ya recibió al Señor, recuerde que tener a Cristo es como ponerse perfume, Cantares 1.13. que este perfume de Cristo sea fuerte por medio de nuestras vidas, de manera que llegue a más corazones. Proclamemos el evangelio como Cristo lo hizo, de manera fiel para que sea efectivo en la vida de muchas otras personas.

Dios en tu vida.

“DIOS EN TU VIDA”

“Y acuérdate de tu Criador en los días de tu juventud, antes que vengan los malos días, y lleguen los años, de los cuales digas, No tengo en ellos contentamiento” (Eclesiastés 12.1)

Dios por medio de su Palabra nos dice que desea tener una relación con nosotros, ¿cómo podemos lograr esto? Te invitamos a que sigas leyendo para analizar la respuesta del Señor.

Acordándote de él siempre. Y acuérdate de tu Criador”

Para acordarse de Dios es necesario que primero lo conozcamos. Al Señor se le conoce por medio de la creación; cuando vemos la hermosura de nuestro planeta, llegamos a la conclusión de que es la obra de un Ser Todopoderoso, Sabio y Perfecto. También podemos conocer a Dios por medio de la Biblia, en ella conocemos el carácter, cualidades y plan de Dios. Pero la manera excelente de conocer al Señor es por medio de Jesucristo, el Hijo de Dios.

Para conocer verdaderamente a Dios es indispensable reconocer nuestros pecados, apartarnos de ellos, y creer en Jesucristo como nuestro único y suficiente Salvador. Posteriormente es necesario seguir a Jesús. Por lo tanto acordarse de Dios implica, orar todos los días; pues así el Señor escuchará nuestra voz. Leer la Biblia diariamente, de esta manera nosotros escuchamos al Señor; su Palabra es aplicable a toda situación de la vida.

En este mundo hay muchos distractores de Dios; por eso él nos pide que no le olvidemos. El estudio, deporte, trabajo, y aun la familia distraen nuestra atención de Dios. Necesitamos a alguien que nos ayude a enfocarnos en Dios. La Iglesia, es la familia espiritual que el Señor nos ha dado para ayudarnos a acordarnos de Dios. Es importante mantenernos en las filas de la Iglesia; cuando nos reunimos y participamos con ella; los mensajes, alabanzas y testimonios nos ayudan a acordarnos de Dios.

Desde tu juventud. en los días de tu juventud”

Dios está en todas partes, a donde vayamos estaremos con Dios. Pero disfrutamos de una relación personal con el Señor, a partir del momento en que creemos en Cristo como nuestro Salvador.

Esta es una bendición que puede vivirse desde la infancia, y juventud. Una relación con Dios; no es un asunto exclusivo de las personas de edad madura o mayor. Desde que una persona tiene conciencia de su pecado y su necesidad de Jesús; está en capacidad para ser salva de la condenación eterna por medio de la obra del Espíritu Santo en su corazón. Hay hermanos que dan testimonio de haber recibido a Cristo y la vida eterna desde su infancia.

Estimado joven, necesitas de Jesús como tu Salvador y te invitamos a que te arrepientas de tus pecados, creas en Cristo y le sigas. Los jóvenes piensan como se dice vulgarmente, que pueden comerse el mundo de un bocado. Pero no es así. Necesitas que Jesús también te guíe para que disfrutes bien tu juventud; para que le indique qué decisiones tomar en relación a tus estudios, noviazgo, y en todos los asuntos de tu vida.

Para una vida feliz. antes que vengan los malos días, y lleguen los años, de los cuales digas, No tengo en ellos contentamiento”

Todos quieren ser felices; muchos piensan que la felicidad es un lugar al cual hay que llegar. Pero la Biblia nos enseña que la felicidad se obtiene por medio de Cristo; desde el momento en que se recibe al Señor en el corazón, se tiene una felicidad especial.

Cristo da felicidad, pues él perdona y lava nuestros pecados. Nos hace hijos de Dios, y por lo tanto nos da una herencia eterna en los cielos. Porque transforma nuestras vidas radicalmente para bien tanto en el aspecto espiritual como en lo material. Con Cristo tenemos una nueva naturaleza y lo tenemos todo.

Hay días malos en la vida. Días de enfermedad, de problemas, necesidades, accidentes. Una vida con Dios no significa te no tendremos problemas. Pero sí significa que si tenemos a Dios; él nos fortalecerá, y consolará para superar todo problema. Además de que Dios conforme a su voluntad resolverá las pruebas que enfrentemos. De manera que con Dios, aun en las situaciones difíciles tenemos felicidad y paz.

Estimado Lector:

Una vida sin Dios, es una vida vana, vacía, sin sentido. El propósito de la vida es conocer a Dios y establecer una relación con él. Te invitamos a recibir a Jesucristo en tu corazón.

Cristiano Auténtico, editorial.

“CRISTIANO AUTÉNTICO”

El evangelista Lucas nos dice que en Antioquía de Siria fue donde primeramente se llamó a los hermanos “cristianos”. Este nuevo nombre fue un apodo, pues los creyentes en el evangelio, vivían para Cristo, predicaban a Cristo, y alaban a Cristo; por eso fueron llamados de esta manera. Sin embargo en la actualidad no todos los que se dicen cristianos realmente lo son.

EL CRISTIANO TRADICIONAL (Is. 1.11) Hay quienes viven un cristianismo tradicional. Esto ha sucedido desde tiempos antiguos. En los tiempos de Isaías, unos ocho siglos antes de Cristo, había gente que vivía una religión o fe tradicional. Es decir, había personas que adoraban a Dios, solamente porque habían recibido esta enseñanza de sus padres; pero no porque naciera en su corazón.

Dios se enojó con los adoradores tradicionales, y pidió que mejor no le ofrecieran holocausto. Tradición, quiere decir lo que se transmite de manera oral. Muchas son las personas que viven un cristianismo tradicional, es decir, que practican la religión de Cristo, sólo porque sus padres los pusieron en este camino.

Los cristianos tradicionales, tienen la característica de asistir a la casa de Dios, e incluso participar de las actividades especiales, así como ofrendar y hasta diezmar; pero a la vez viven una vida habituada al pecado. Este tipo de personas se muestra muy celosa en el Templo, pero fuera de él, dejan que su vida se hunda en el pecado. Así eran los adoradores tradicionales de los tiempos de Isaías. Ofrecían holocaustos, pero también practicaban, el adulterio espiritual y físico, la homosexualidad, prostitución, y la rapiña. Un cristiano tradicional no alcanzará salvación.

EL CRISTIANO MODERNO (1 Corintios 11.20-22)

En los primeros años de la Iglesia de Cristo ya se vivía este fenómeno. San Pablo nos dice que en la Iglesia de Corinto, muchos hermanos se acercaban a la casa de Dios, para tomar la Santa cena; pero lo hacían más para satisfacer su hambre física, que la espiritual. Hoy en día también tenemos el cristianismo moderno. Con esto queremos decir que hay muchos que se acercan a las cosas de Cristo, pero sólo por distracción, por relajarse, por apartarse de lo cotidiano, pero no con un propósito espiritual.

Este tipo de cristianismo ha crecido tanto, que ya existen iglesias enteras, que los domingos, se reúnen, para tomar café y galletas, al mismo tiempo que cantan unas alanzas, y ocupan un tiempo para que cada miembro opine acerca de lo que piensa sobre cierto pasaje de la Biblia. En otros domingos suelen dejar la casa de Dios, para reunirse en un campo deportivo o una alberca, y seguir la misma dinámica.

Otra variante del cristianismo moderno es el que asiste a los cultos solemnes, pero después se ocupa de las distracciones de este mundo. Hay muchos cristianos, que en el día del Señor, asisten a la Escuela Dominical, si pueden se quedan al culto de medio día; posteriormente salen a comer, se van al cine, al teatro, de compras, y así acaban el domingo. Si tienen tiempo durante la semana, en lugar de asistir a los cultos, se reúnen con los amigos, salen a cenar; tienen una vida acomodada al mundo material y social.

EL CRISTIANO AUTÉNTICO (Gálatas 2.20)

El cristiano auténtico es aquél que ha confesado sus pecados a Cristo, se ha apartado de ellos y ha recibido al Hijo de Dios en su corazón. Un cristiano auténtico no es una persona perfecta, pero sí es una persona que cada día está siendo transformada por el Señor.

El Cristiano auténtico practica la religión de Cristo. Asiste con amor, puntualidad y reverencia a la Casa de Dios. Los domingos, sabe que son del Señor, y por lo tanto asiste a la Escuela Dominical, Al Culto de adoración, participa en el Esfuerzo Cristiano, no se pierde los cultos de la noche. Hace todo lo posible por estar en los cultos de entre semana. Ofrenda liberalmente, diezma, participa y apoya en las actividades especiales. Practica el don espiritual que ha recibido de Dios.

El Cristiano auténtico es promotor en su hogar de la búsqueda de Cristo. No deja opciones, no deja que los hijos crezcan y luego decidan, sino que les predica de Jesús, y con su ejemplo confirma esa predicación. El cristiano auténtico, dice como Pablo: “vivo no ya yo, mas Cristo en mi”.

HERMANO: Sólo el cristiano verdadero, tendrá la dicha de reinar con Jesús en el reino celestial; vivamos un cristianismo auténtico.

SEGUNDO INSTITUTO

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SEGUNDO INSTITUTO CON MOTIVO DE LA REFORMA DEL SIGLO XVI

PRIMER ESTUDIO “BENEFICIOS DE LA REFORMA”

POR EL DIÁCONO ALEJANDRO GÓMEZ CALDERON

SEGUNDO ESTUDIO “LA REFORMA DEL SIGLO XVI, UN ESTUDIO PROSPECTIVO”

POR EL A. G. CARLOS ALBERTO ROJANO CRUZ

“FIRMES Y ADELANTE”, CORO “JERUSALEM”

 

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