Archivos del mes: 22 agosto 2014

EL SACERDOCIO EN LA FAMILIA

“EL SACERDOCIO EN LA FAMILIA”

“Y cuando mañana te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué es esto? Decirle has: Jehová nos sacó con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre”. ÉXODO 13.14.

El sacerdote era un intercesor del pueblo de Israel ante Dios, un puente por eso se llamaba también pontífice. Sin embargo la responsabilidad espiritual de las familias no estaba a cargo de los sacerdotes directamente, sino de los padres; ellos eran los sacerdotes en el hogar.

ENCOMENDADO A LOS PADRES EN EL ANTIGUO TESTAMENTO, ÉXODO 12. 26,27; DEUTERONOMIO 6.6,7.

Dios mandó por ejemplo que la fiesta de la Pascua que era una conmemoración de la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto, se celebrara en el hogar. Era deber de los Padres explicar a sus hijos el significado de ésta y otras festividades, de manera que los hijos conocieran a Dios y su poder salvador.

También el Señor mandó que la Palabra de Dios fuera enseñada a los niños por sus padres, aprovechando incluso los momentos cuando caminaban juntos, de esta manera la enseñanza de las Escrituras era algo práctico y con resultados muy buenos.

Habían muchos sacerdotes en Israel, pero ellos no iban a las casas a instruir; de la puerta hacia dentro era responsabilidad de los padres que sus hijos conocieran a Dios; como lo es en la actualidad para nosotros.

RATIFICADO A LOS PADRES EN EL NUEVO TESTAMENTO, MATEO 19.14, HECHOS 2.39.

Nuestro Señor Jesucristo dijo a sus discípulos que no impidieran a los niños ir a él. Estos niños fueron llevados por sus padres, por lo tanto el Señor manifestó que es correcto que los padres sean quienes acerquen a sus hijos a Cristo. Es una tarea de los padres predicar el evangelio de salvación a los niños desde su tierna edad de una manera adecuada a su edad.

También el apóstol Pedro por inspiración del Espíritu Santo dijo que la promesa de salvación es para nosotros y para nuestros hijos. Es decir que los padres debemos tener presente que nuestros niños están incluidos como miembros(no comulgantes) en la Iglesia, y que es nuestra responsabilidad que ellos disfruten de sus privilegios como el de ser instruidos en la Palabra de Dios.

Para realizar el sacerdocio en la familia, es decir, llevar el hogar a Cristo, los padres debemos además de instruir a nuestros hijos en la Palabra de Dios, debemos darles buen ejemplo, asistir con ellos a la casa de Dios, y bautizarlos.

DEMANDA COMUNIÓN CON DIOS, HECHOS 16.31.

La Palabra de Dios dice: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tu y tu casa”. Es decir que cuando recibimos a Cristo como nuestro Salvador, nos convertimos en un medio para predicar a la familia, darles testimonio, de manera que conozcan a Cristo y le reciban.

Los sacerdotes en el Antiguo Testamento primero ofrecían sacrificio por sus pecados, y luego por los del pueblo. Igualmente para que los padres seamos sacerdotes en el hogar primeramente debemos estar en Cristo, para luego llevar a la familia a él.

¿Esta Cristo en nuestro corazón? ¿Cómo está nuestra comunión con él? Le invitamos a cultivar fielmente su vida espiritual y seguir creciendo junto con su familia, hasta que lleguemos todos con nuestro Salvador.

Estimado Lector:

Un día Dios nos pedirá cuenta de nuestro sacerdocio en el hogar. Procuremos asumir este papel con responsabilidad y amor para que nos presentemos a Dios como obreros aprobados que no tienen de que avergonzarse, que han trazado bien la Palabra de Verdad.

DIA DE LA BIBLIA

la foto

LA BIBLIA LA PALABRA DE DIOS

ESTUDIO A CARGO DEL ANC. GOB. RAUL GUIDO GARAY

LA VIDA EN DIOS

“LA VIDA EN DIOS”

Jeremías 1.5.

“Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué,

te dí por profeta á las gentes”.

 Al vivir en un tiempo en donde todos tenemos muchas actividades, donde andamos de prisa, algunas frases han quedado en desuso. Una de ellas es la pregunta: ¿de donde es usted?, o ¿de dónde viene? Jeremías es un personaje interesante en la Palabra de Dios; es el profeta del que más sabemos, si embargo quisiéramos más detalles de su vida personal. Si él se detuviera a comprar comida y se le preguntara: ¿de dónde viene usted? Podría contestar que de Anathoth. Sin embargo la Palabra de Dios nos da una respuesta más útil; él como tú y yo, venía de Dios.

 CONOCIDA DE ÉL. “Antes que te formase en el vientre te conocí”.

 Actualmente leemos, estudiamos, preguntamos acerca de Dios. Pero realmente él pensó primero en nosotros. Pues desde antes de la fundación de la tierra estábamos en la mente Dios. Cuando los niños preguntan ¿por qué no los invitamos a nuestra boda? Les respondemos que porque aun no nacían; luego preguntan ¿y dónde estaba? Y solemos responder que no hagan preguntas tontas. Pero todos estábamos en la mente y corazón de Dios; en el plan de Dios.

 Esto le da un sentido práctico a la vida, ya no vamos de aquí para allá buscando una razón de nuestra existencia. Pues Dios nos conocía desde antes de ser formados en el vientre materno; ya que él realizó un plan perfecto para nuestras vidas. No somos un accidente; estamos aquí por un propósito divino.

 Nuestra vida comenzó en Dios. No con nuestros padres; no cuando nacimos. La vida es un regalo de Dios. ¿Qué hacemos con los regalos? En primer lugar los agradecemos, por lo tanto hay que dar gracias a Dios por la vida que nos ha dado, por cómo Él no hizo, por los talentos que nos ha dado. En segundo lugar los regalos los aprovechamos. Es importante aprovechar, disfrutar la vida; y la mejor manera de hacerlo es en Dios. Dedicar nuestra vida a la adoración y servicio a Dios, Eclesiastés 12.1.

 APARTADA PARA ÉL. “y antes que salieses de la matriz te santifiqué”.

 Santificar significa apartar. Dios apartó nuestras vidas para él desde antes de salir de la matriz. En un acto soberano y amoroso Dios nos apartó para que seamos de su equipo. Podemos quedar fuera del equipo escolar pero no de Dios. Los jóvenes tienen una necesidad de pertenencia, cuando no se saben ni sienten parte de una familia, buscan amistades que no siempre son buenas. Los jóvenes cristianos pertenecen al Señor y a su iglesia; son parte de algo muy importante y grande.

 Dios envió a su Hijo Jesucristo para morir por nosotros, y así pagar nuestros pecados en la cruz. Al arrepentirnos de nuestros pecados y recibirle como nuestro Salvador personal; somos perdonados y adoptados como hijos de Dios. Somos hechos parte de su equipo. De esta manera nadie es solamente un espectador: estás con Dios o en lado contrario .

 Por lo tanto es necesario que te mantengas en el equipo de Dios con santidad. Huye de los deseos juveniles ya que son destructivos. Todo pecado, y vicio a primera vista son atractivos, pero una vez que se cometen causan resaca espiritual y destrucción. Por ello ya que perteneces a Dios, mantente en él.

 DADA PARA UNA MISIÓN. “te dí por profeta á las gentes”.

 Dios es generoso y antes de que naciera Jeremías ya lo había dado para ser profeta de su pueblo. Jeremías no tuvo oportunidad de decidir, de escoger. Tuvo temor al principio pero aceptó la voluntad de Dios. Jeremías pudo haberse quedado en su pueblo, en Anathoth, pero no lo hizo, fue a donde Dios le había dado.

 La vida de excelencia consiste en no vivir solamente para nosotros mismos. Dios te ha traído a este mundo con una misión. Llevarla a cabo le dará sentido a tu vida. Ora a Dios para que te guíe a tu misión. Cuando la conozcas tómala y no la abandones.

 Ninguna misión es fácil. Pero debes saber que el Señor te capacitará para llevar a cabo tu misión; esto no significa que no debas estudiar prepararte; pero la capacidad viene de Dios. Cuando enfrentes momentos difíciles, recuerda que Dios tiene grandes bendiciones para ti, al fortalecerte para vencer las pruebas. Cada prueba significará que verás la mano de Dios haciendo grandes cosas en tu vida.

 HERMANOS:

 Cuando Jesús nuestro Señor preguntó a sus discípulos, quién decía la gente que era Él, le respondieron que unos decían que Jeremías. No es que Jesús se pareciera a Jeremías; sino que Jeremías se pareció a su Señor.

 Que nuestra vida en Dios, refleje a Jesucristo, para que la vida que él nos da sea para su gloria, y de bendición para nosotros.

EL DESARROLLO ESPIRITUAL DE LOS HIJOS

EL DESARROLLO ESPIRITUAL DE LOS HIJOS

 Mateo 25.24-27.

“Y llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y recoges donde no esparciste; Y tuve miedo, y fuí, y escondí tu talento en la tierra: he aquí tienes lo que es tuyo. Y respondiendo su señor, le dijo: Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí; Por tanto te convenía dar mi dinero á los anqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mío con usura”.

 El valor de las cosas pequeñas. En la parábola de los talentos, quien recibió 1, lo menospreció y no lo trabajó. En realidad no era poco recurso, pues un talento se componía de 6000 denarios; un denario era la paga de un día de trabajo. Si consideramos un día de trabajo en $130.00, un talento sería de $780,000.00. ¿Cuántas cosas podríamos hacer con este dinero, verdad? Pero al hombre de la parábola le pareció poco en comparación con lo que recibieron los otros, además de que no quiso trabajar para su Señor pues le acusó de malo, que segaba donde no sembraba.

 Podemos pensar mal de este personaje; pero a nosotros nos pasa lo mismo en la educación de nuestros hijos, pues menospreciamos el valor de los “actos pequeños”, por ejemplo: de una oración, leer un versículo a nuestros hijos, o dar una pequeña explicación. De tal forma que no los hacemos esperando el momento para tener un culto con muchas partes; de poder dar una clase bíblica a los hijos; o de tener un círculo de oración con toda la familia. El problema es que estos momentos no llegan; y los hijos se quedan sin atención espiritual.

 Empecemos con actos “pequeños”, que no son insignificantes; como hacer una oración por nuestros hijos; leerles un pasaje de la Escritura; explicarles un versículo en la comida. Hagámoslo hasta poder elaborar un plan básico de crecimiento espiritual.

 En las olimpiadas de 1992, un deportista omitió saltar la barra de 4.71 m., quiso comenzar con 5.30 m., en los tres intentos falló y quedó descalificado. Posteriormente comentó que cometió un error al colocar la barra demasiado alto.

 No es sano querer saltar la barra muy alto desde el principio. Por ello proponemos el siguiente plan básico de crecimiento familiar.

 Asistir a la Iglesia con la familia.

  1. Cada semana tener un culto familiar, en donde todos puedan dirigir, exponer sus testimonios y predicar.
  2. Dedicar 10 minutos por hijo cada día para platicar y orar.

 El propósito de un plan de crecimiento es que nuestros hijos conozcan y reciban a Cristo como su Salvador Personal; despierten y desarrollen sus dones espirituales; y aprendan a vivir la vida cristiana, para que cuando sean adultos sean fieles al Señor Jesucristo.

MATRIMONIO

“DOS INGREDIENTES PARA UN BUEN MATRIMONIO”

 “Cada uno empero de vosotros de por sí, ame también a su mujer como así mismo;

y la mujer reverencie a su marido”

Efesios 5.33.

En la Palabra de Dios encontramos muchas leyes sobre el matrimonio, principios útiles para un matrimonio de bendición. Pero hay dos elementos que ayudarán mucho a tener un buen matrimonio.

En primer lugar debemos recordar que un matrimonio es:

UN PACTO PARA TODA LA VIDA, Efesios 5.3132.

El Matrimonio es el pacto entre un hombre y una mujer de unir sus vidas como esposos hasta que la muerte los separe, para amarse, cuidarse, ayudarse y respetarse. Así es que el matrimonio no se debe disolver por cualquier motivo; pues los esposos se lastimarán gravemente si se divorcian. Debemos tener en la mente y corazón que nos casamos para toda la vida.

 Para la formación del matrimonio varón y mujer deben dejar sus casas paternas para formar un nuevo hogar. Este es el momento cuando realmente se corta el cordón umbilical. Los padres deben permitir a sus hijos la bendición de formar una nueva familia; y no deben estar tristes sino contentos, pues el hecho de que sus hijos se casen significa que han hecho bien su papel, que han llegado a una de las metas importantes en la vida.

 La Palabra de Dios dice que los esposos son dos en una carne. Son un equipo. Se debe tomar en cuenta que las diferencias de cada cónyuge serán útiles para lograr el complemento y ser buen equipo. Durante el noviazgo se piensa que hay mucha afinidad, pero al llegar al matrimonio, se van descubriendo las diferencias; éstas deben ser celebradas, pues ayudarán a formar un gran equipo; no son motivo para la separación, sino para unir más.

Es algo maravilloso lo que Dios hace en el matrimonio: que un hombre y una mujer sean una carne. De la misma manera es un maravilloso misterio que la Iglesia esté unida a Cristo.

Y como hombre y mujer somos diferentes, existen necesidades específicas para cada uno, ¿cuáles son? La clave la encontramos en Efesios 5.33: y se trata de “Amor y respeto”.

AMOR PRIMERA NECESIDAD DE LA ESPOSA, Efesios 5.25-30.

La principal necesidad de una esposa es el amor. Por eso:

El Señor manda al esposo amar a su mujer como Cristo a la Iglesia.

Primeramente significa con un amor de Pacto: con iniciativa, de forma pasional e incondicional. Nosotros amamos al Señor porque él nos amó primero; así el esposo debe ser el primero en mostrar amor a su mujer. El amor de Jesús es pasional, pues dio su vida por nosotros; el esposo debe estar dispuesto a vivir y morir por su esposa. Y el amor de Jesús es incondicional, nada puede apartarnos del Señor; en la esposa hay cambios, y no sabemos lo que puede ocurrir más adelante, pueden ser enfermedades o accidentes que cambien la condición de la mujer; pero el marido debe seguir amándola sin apartarse de ella.

Un amor que se demuestra con palabras. Cristo nos da su Palabra de amor por medio de la Biblia, estas palabras nos limpian de las manchas y arrugas que el pecado deja en nuestro corazón, de manera que estemos bien presentables ante él. El ESPOSO no debe dejar de externar palabras amables, de cortesía, y de amor a su esposa. Al hacerlo hará que ella esté libre de amarguras en su corazón y se notará en su carácter, y en su rostro; la esposa lucirá radiante y feliz. La esposa no se cansa de escuchar que es amada; esto no es por una necesidad de información, sino de confirmación.

Un amor que se manifiesta en hechos. El amor de Cristo se manifestó en que dio su vida, para que seamos hechos hijos de Dios y podamos ir al cielo. Y mientras llegamos allá nos sustenta cada día, suple nuestras necesidades.

El ESPOSO manifiesta el amor a su esposa cuando le provee para suplir tanto las necesidades de la familia, como las personales; cuando le da los recursos para su arreglo personal. Pero debe tener cuidado de no perder las prioridades, de modo que en lugar de vivir para la esposa viva para el trabajo.

Así mismo es deber del esposo manifestar su amor con protección a su esposa. Dios hizo al varón fuerte, no para maltratar a su mujer, sino para cuidar de ella. Debe protegerla del maltrato y críticas de la familia; e incluso de los mismos hijos.

 Cuando el esposo suple la necesidad de amor de su esposa, ella estará lista para respetarle, y entrarán en un círculo virtuoso.

 RESPETO, PRIMERA NECESIDAD DEL ESPOSO, Efesios 5.22-24.

 La principal necesidad del esposo en su matrimonio es el respeto. Por eso la Palabra de Dios nos enseña que la esposa debe respetar a su marido como la Iglesia a Cristo. Ante el Señor como iglesia tenemos respeto a su Nombre, a su Palabra, a su Casa; así también la mujer debe respetar a su esposo.

 Respeto a su liderazgo. La Iglesia sigue a Cristo, él es la Cabeza. La esposa debe seguir el liderazgo de su marido. Como toda institución el hogar necesita un director, Dios ha dado este papel al esposo. La mujer respeta a su marido cuando gustosa y con amor acepta y sigue a su marido como Cabeza o dirigente de su hogar. Es importante recordar que ser cabeza de la esposa y de la familia, no significa ser un jefe autoritario, sino un siervo. Así como la cabeza sirve a todo nuestro cuerpo; el esposo debe servir a su mujer y su familia atendiendo sus necesidades.

 No criticarlo, ni juzgarlo. Cristo es nuestro amigo pero es nuestro Señor también y no nos dirigimos a él sin respeto. También es muy importante que la ESPOSA siembre hable con respeto a su marido, que no lo critique, ni juzgue; que tanto en casa como fuera de ella debe tratarlo con mucho respeto. Es común que las esposas juzguen a su esposo sin darse cuenta; pues su intención es que su marido sea correcto en todo lo que hace; pero ¿cuántas veces le llama “descerebrado” porque olvidó poner la ropa en el lugar adecuado? Es necesario buscar formas respetuosas de dirigirse a él, como: “Me ayudas mucho cuando pones tu ropa en su sitio”

 Sin comparaciones. Como el varón fue hecho por Dios con la responsabilidad de ser el proveedor de su hogar, el trabajo es muy importante para él. Por ello podemos ver que es más fácil que un hombre se reponga de una enfermedad, que de perder su trabajo o empresa. Por eso es muy importante que la esposa respete mucho la ocupación de su marido. Y que nunca lo compare. Cuando una esposa le habla a su marido, sobre algún compañero que ha sobresalido, el mensaje que el esposo entiende es éste: “Perdedor”.

 Un esposo respetado tratara con amor a su esposa.

 HERMANOS:

Amor y respeto son dos ingredientes clave. Cuando no existen se cae en un círculo vicioso. El esposo no respetado reacciona con poco amor. La esposa que no recibe muestras de amor reacciona irrespetuosa.

No vemos que Efesios 5.33, tenga un asterisco que nos lleve a una indicación que diga: “el esposa o esposo son libres de no cumplir este mandamiento si su cónyuge no está haciendo su parte”. No hay justificación para no aplicar estos ingredientes.

Es bueno que el marido decida creer que la esposa no tiene la intensión de ser irrespetuosa, simplemente a veces está en modo automático, de modo que no se da cuenta de que cae en falta de respeto.

La mujer debe decidir creer que el esposo no tiene la intención de se ser insensible, a veces está en modo automático, tal vez pensando en algún problema en el trabajo y no se da cuenta que esta actuando con poco amor. Es decir debemos ser positivos, no sentidos. De lo contrario nuestro corazón estará lleno de resentimientos.

Por otra parte debemos tomar en cuenta que amar y respetar es la respuesta al mandamiento de nuestro Señor Jesucristo.

El marido debe amar a su mujer porque Jesucristo se lo pide; y de esta manera le demuestra su amor a Jesús, y le honra.

La esposa debe respetar a su marido porque Jesucristo se lo pide; al hacerlo está respetando al Señor y le está glorificando.

El Señor Jesucristo pide al marido amar y a la esposa respetar, porque funciona realmente para tener un buen matrimonio. Así es que hagámoslo, tendremos resultados maravillosos y glorificaremos a nuestro Señor Jesucristo, con un matrimonio de buen testimonio

LXXX ANIVERSARIO HERMANA JOSEFA

josefa

MENSAJE PAZ EN LA EDAD MAYOR

ESCUELA DOMINICAL

Mapa_EscuelaDominical

NUESTRA HISTORIA DE FE, editorial.

“LA HISTORIA DE FE DE NUESTRA FAMILIA”

“Trayendo á la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual residió primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice; y estoy cierto que en ti también”. 2 Timoteo 1.5.

El apóstol Pablo menciona la historia de fe de la familia de Timoteo, le menciona como un creyente en Cristo de tercera generación. Tomando en cuenta esto hoy hablaremos de la historia de fe de nuestra familia. Antes de continuar queremos dejar claro, que nuestro propósito no es encasillar a ningún hermano; sino de llevar a la reflexión, para ubicar en dónde nos encontramos y tomar las acciones para ir a Cristo, a la vida eterna.

Creyentes en Cristo de primera generación. (Loida, )

Son los creyentes que no se criaron en un hogar cristiano, pero que han conocido al Señor y le han recibido como su Salvador personal.

Los creyentes de primera generación se enfrentan a las situaciones siguientes:

a) Como no crecieron en un hogar cristiano, no tienen un patrón, una referencia, para resolver dificultades de la vida cristiana, es decir, no pueden decir: así lo hacían mis padres; están arando en campo nuevo. b) En las reuniones de familia, generalmente son desmenuzados, reciben críticas y burlas como cristianos. c) Reciben poco o nada de apoyo por parte de los familiares para las actividades diarias y sobre todo las que tienen que ver con la iglesia. d) Aun cargan con varios residuos de la vida antes de Cristo, y enfrentan luchas fuertes, debido a que aun no han incorporado conocimientos en los cuáles valerse.

Los creyentes de primera generación poseen estas ventajas:

a ) Gran entusiasmo y consagración por Cristo. b ) Son como una hoja en blanco, sobre la cual escribir un programa de desarrollo espiritual. c ) Tienen la oportunidad de crecer, enseñando valores como la sinceridad y humildad a los hijos.

Creyentes en Cristo de segunda generación. (Eunice, )

Los creyentes de segunda generación se criaron en un hogar cristiano. En la mayoría de los casos han asistido a la casa de Dios constantemente, y han participado de los cultos familiares. Los creyentes de segunda generación, tienen las ventajas siguientes:

a) Posee buen conocimiento de la Palabra de Dios. b) Tiene antecedentes de una relación con Dios. c) Han visto a creyentes poniendo en práctica su fe, y cómo Dios ha obrado en sus vidas.

Los creyentes de segunda generación se enfrentan a las situaciones o desafíos siguientes:

a) Muchos no han recibido a Jesús como su Salvador por lo tanto no han experimentado una relación personal con Dios. b) Tienen que responder con sinceridad a las siguiente preguntas ¿esto es real para mí? El hecho de ser hijos de cristianos, no nos hace hijos de Dios. c) Muchos creyentes de segunda generación, han perdido la pasión por Dios que vivieron sus padres.

Dos factores influyen en los creyentes de segunda generación para que estos pierdan el entusiasmo por el Señor: 1) la poca instrucción que recibieron de sus padres. 2) la ingratitud de la iglesia.

Creyentes en Cristo de tercera generación. (Timoteo, )

Los creyentes de tercera generación, tiene abuelos cristianos y padres cristianos.

Aunque en muchos casos los creyentes de tercera generación tienen abuelos cristianos y padres que no lo son. De esta manera muchos creyentes de tercera generación son como de primera. Los creyentes de tercera generación tienen las siguientes ventajas:

a) Tienen la influencia estabilizadora de sus abuelos. b) Poseen un fundamento sólido de la vida cristiana. Son testigos de cómo se puede transmitir la fe autentica y vibrante. c) Poseen el conocimiento y experiencia para servir como mentores de otros cristianos.

En una sola familia pueden haber cristianos de diferente generación y esto permite un equilibrio que ayudará al desarrollo espiritual de los miembros de la familia.

Hermanos: Como dijimos al principio, no pretendemos encasillar a nadie, pero reflexionemos, ¿en donde se encuentra usted?

¿Es un cristiano de primera generación, con rechazo de su familia, pero con fervor en el Señor, con poco conocimiento pero con sed de aprender?

No se desanime, siga la vida en Cristo, siga creciendo para la gloria de Dios.

¿Es usted un creyente de segunda generación? ha recibido a Cristo, pero no le sirve con la pasión de sus padres?

Pablo le dijo a Timoteo, despierta el don que está en ti. Usted puede y debe ser un cristiano ferviente, regrese al primer amor.

Sus padres fueron creyentes, pero usted realmente no ha aceptado a Jesús. Le recordamos que la salvación es un asunto de decisión personal. Reciba a Cristo como su Salvador personal.

¿Es usted un creyente de tercera generación?

¿Sus abuelos, padres y usted a aceptado a Cristo como su Salvador?, o ¿sus abuelos y usted han recibido al Señor y le han servido con fervor?

Ofrezca al Señor todo este trasfondo espiritual que él le ha dado en un servicio digno.

Usted puede ver la gracia derramada en su familia por tres generaciones, en gratitud sirva al Señor con amor y pasión.

Pero si sus abuelos fueron fieles creyentes, sus padres se apartaron, y usted sigue de lejos. Recuerde que lo que determinará que usted pase la eternidad en el cielo, no es lo que sus abuelos hayan hecho, sino la decisión que usted ha tomado respecto a Cristo. Si no lo ha hecho reciba a Jesús como su Salvador persona.

Si ha sido un cristiano resfriado, hoy vuelva a su primer amor.

Si ha sido un cristiano de nombre, hoy reciba a Cristo. Todos los cristianos tenemos espíritu de fortaleza para servir, de amor para compartir y se templanza para resistir.

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